Paramilitar acusa a presidente Uribe de planear una masacre de campesinos en El Aro


Bogotá 25 de abril 2008.- Continúa enredándosele el hilo al presidente Uribe. Además de los casos de su primo el senador Mario Uribe detenido por sus vínculos con los paramilitares y el de la ex representante Yidis Mediana, quien afirma que aún no le pagan por su voto para que ganara la propuesta de la reelección en el congreso colombiano, ahora aparece el testimonio de un paramilitar de nombre Francisco Enrique Villalba Hernández, condenado por la masacre en el municipio de Ituango, al norte de Antioquia, y que dejó 19 muertos en octubre del 97, cuando Uribe Vélez era gobernador del departamento.

Unas 33 masacres durante gobernación de Uribe en Antioquia

Durante el periodo de Álvaro Uribe como gobernador del departamento de Antioquia, 2005 al 2007, en la región del Urabá se perpetraron un total de 33 masacres con un saldo de 223 víctimas. Siendo comandante de la brigada XVll el general Rito Alejo del Río llamado el pacificado. Estos datos fueron suministrados por las investigaciones realizadas por organismos defensores de derechos humanos.

Según el testimonio de Villalba, publicado por los principales medios de información colombianos recientemente, el entonces gobernador Uribe supuestamente había participado en una reunión en el corregimiento La Caucana, municipio de Tarazá en el Bajo Cauca antioqueño, donde se habrían pulido los detalles de una operación para rescatar a ocho secuestrados en manos de las guerrillas, que luego terminó en la masacre. También asevera Villalba que cuando regresaron, habiendo liberado a los secuestrados, el gobernador Uribe los felicitó.

Villalba, quien era conocido con el alias de Cristian Barreto, dijo que en esa reunión además habrían participado el General Hernando Manosalva, quien fue comandante de la IV Brigada; el General Carlos Alberto Ospina, comandante de las Fuerzas Militares entre noviembre de 2003 y agosto de 2006; el general Rosso José Serrano, director de la Policía Nacional en la época de la masacre; el mayor de la policía Luis Guillermo Parra Niño, entonces director de la Policía en Montería; Santiago Uribe, hermano del presidente, y de quien Villalba dice que habría prestado veinte paramilitares para la masacre; y el presidente Uribe. Por las autodefensas, según Villalba, habrían participado Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, ambos condenados por esta masacre.

El presidente desmiente acusaciones

El presidente Uribe salió apresuradamente a desmentir las declaraciones del paramilitar a la cadena Caracol Radio, donde hizo mención del testimonio de Villalba, asevera que nunca ha visitado la Caucana y que desde Semana Santa ha venido recogiendo datos para demostrar que no estuvo en la reunión mencionada y que se pueden mirar las bitácoras de vuelo del helicóptero en el cual se movilizaba.

Consultado sobre este caso el vicefiscal Eduardo Mendoza Diago le había informado a “Semana” hace varios días que la declaración de Villalba estaba siendo verificada antes de tomar una decisión sobre si había indicios suficientes para compulsar copias a otros entes judiciales. Sin embargo, hace más de un mes, por error, la propia la Fiscalía había compulsado copias de este testimonio a la Corte Suprema de Justicia, institución que las devolvió de inmediato argumentando que no tenía competencia para este caso.

Para varios analistas políticos esta información no hubiera transcendido tanto si el propio presidente no hubiese salido a desmentir estas afirmaciones. Porque la versión se conocía desde hace varios días, pero los medios de comunicación no estuvieron interesados en darle espacio a una versión de un paramilitar condenado a 70 años por su participación en dos masacres, y quien en su momento no contó lo que ahora dice constarle.

Tal parece que un escándalo le resta importancia a otro con relación al presidente y todas las personas que lo rodean. ¿Cuál será el próximo? ¿Una foto o un video donde el presidente en época de campaña aparece al lado de Carlos Castaño y Salvador Mancuso tomando whisky? ¿O en una cabalgata entrando a cualquier municipio del departamento de Córdoba teniendo como escoltas a Mancuso, Carlos y Vicente Castaño?

via aporrea

Operación "Confraternidad de las Américas", una vulgar intimidación

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El teniente coronel retirado Héctor Herrera Jiménez, presidente del Frente Cívico Militar Bolivariano, explicó este miércoles en el programa "Contragolpe" de VTV, moderado por Vanessa Davies, los detalles de la operación militar "Confraternidad de las Américas". En dicha operación, liderada por Estados Unidos, también intervendrán las Antillas Holandesas, Perú y otros países suramericanos. Se realizará durante los próximos seis meses en las costas de América del Sur, incluyendo las cercanías a Venezuela.

Herrera Jiménez confirmó que en dicha operación participará el portaaviones estadounidense USS George Washington, uno de los más grandes de la fuerza naval de ese país. La información puede confirmarse además en la página web del Comando Sur (ver enlace en inglés), donde se explica que el portaaviones participará en las operaciones hasta mediados de mayo, cuando partirá rumbo a Japón. No se indica, sin embargo, cuán cerca de Venezuela estará el portaaviones.

El USS George Washington, que está en estos momentos en Río de Janeiro participando en operaciones militares conjuntas con Brasil, mide 333 metros de largo y tiene la altura de un edificio de 24 pisos. El portaaviones puede acomodar unos 80 aviones y su cubierta tiene una extensión de casi dos hectáreas (18 mil metros cuadrados). Su tripulación es de 6.250 personas y es impulsado por dos reactores nucleares, que le permiten alcanzar velocidades de hasta 56 km/h.

Además, los navíos estadounidenses USS Farragut, USS Kaufman y USS Forrest Sherman participarán en la operación, los dos primeros durante los seis meses completos.

No nos dejaremos intimidar

Este jueves, el Presidente Hugo Chávez se refirió a la operación militar: "Viejo Imperialismo, no nos metes miedo! Viene una flota, con no sé cuantos buques de guerra. Creen que nos van a meter miedo", afirmó en un acto agrario realizado en el estado Barinas.

Al respecto, el internacionalista Walter Martínez, presente en el evento, reveló que submarinos venezolanos habían logrado en el pasado acercarse a portaaviones estadounidenses y fotografiarlos con sus periscopios, y que para ellos no sería problema inutilizar dichas embarcaciones, impidiendo que sus aviones despeguen o aterricen, en el supuesto negado de que hubiera alguna confrontación bélica.

"¡De todos modos no nos asustas, viejo imperio!", continuó Chávez. "Este siglo te enterraremos, viejo imperio gringo, y viviremos como hermanos con el pueblo norteamericano, que es un pueblo hermano. Es el pueblo de Abrahan Lincoln, de Martin Luther King, que también está pisoteado". Criticó que en dicho país "están regulando hasta los alimentos", lo que aumentará la cifra de cuarenta millones de estadounidenses "viviendo en la miseria", añadió.

Colombianos en Venezuela piden renuncia de Uribe


23 Abril 2008. - La organización "Colombianos en Venezuela" exhorta al presidente Álvaro Uribe a renunciar debido a que queda demostrado que él y su grupo parlamentario llegaron al poder de la mano de los paramilitares.

El coordinador de la organización, Juan Carlos Tanus, emitió estas declaraciones al ser consultado sobre la decisión de la Fiscalía General de su país, de arrestar al primo del presidente Álvaro Uribe por presuntos vínculos con el paramilitarismo.

En este sentido, Tanus expresó que es imposible la permanencia de un presidente en el poder, "cuando los votos que los llevaron a la primera magistratura del Estado, son votos conseguidos con sangre, votos que el paramilitarismo logró poner en la regiones desarrollando el ejercicio criminal".

La reciente detención del exsenador Mario Uribe, ha conducido a nuevas investigaciones sobre el grupo parlamentario que acompaña al jefe de estado de Colombia, señaló el coordinador de "Colombianos en Venezuela", lo cual no ha generado una reacción "digna" del mandatario neogranadino frente a la población.

"Por honestidad el presidente Álvaro Uribe debe plantearse o plantearle al pueblo colombiano si renuncia o no y que sea éste quien decida si sale del poder", recalcó.

Tanus indicó que existe una crisis generalizada en la sociedad colombiana y la cual se ha venido agudizando con los sucesos ocurridos en territorio Ecuatoriano y con la firma del acuerdo Tratado de Libre Comercio (TLC), situaciones que han recibido un tratamiento especial por parte de la prensa colombiana e internacional, para obviar la vinculación entre los sectores uribistas con el paramilitarismo.

Por: Prensa Web RNV
Fecha de publicación: 23/04/08

La coca y los otros dineros de las FARC



22 de Abril de 2008 David Beriain



"Aquí, ahí donde estás tú sentado, tuve al jefe de seguridad de una empresa española. Era un militar retirado, capitán, creo. Nos contribuían con medio millón de dólares al año. Al final hasta entablamos una buena relación. Le dije en broma que, como era español, debería venir un día hasta nuestro campamento en la selva, y hacernos una paella. Y el hombre vino con su paellera andando varios días y nos hizo la paella para todos los guerrilleros".

Pastor Alape, el líder de las FARC en el Magdalena Medio, está sentado bajo la carpa que le sirve de oficina. El Windows Vista de su ordenador portátil chino le está dando problemas. Le saltan las peticiones de actualización a cada momento y aquí en la selva no tiene Internet al que conectarse. "La verdad es que nosotros, como revolucionarios que somos, deberíamos apostar por el Linux. Estamos en eso", dice. Teclea con dificultad por el temblor que sufre en sus manos, mientras hablamos de las fuentes de financiación de las FARC y de este Bloque en particular.

Le pregunto por el nombre de esa empresa española y se resiste a darlo. "Sólo te diré que la relación con ellos era buena y que cuando terminaron su trabajo aquí aún nos mandaron otro envío más de medio millón de dólares. La verdad es que nosotros ni lo esperábamos porque ya se habían ido a España, pero tuvieron ese detalle".

La conversación se interrumpe cada vez que llega alguna de las guerrilleras que se ocupan de la radio. Traen las novedades de los frentes de vanguardia, allí donde realmente se está peleando la guerra. Alape reparte órdenes al oído.

"¿Secuestros? -pregunta cuando vuelve a centrar la atención en la charla-. Aquí no los estamos haciendo. Me complican demasiado la logística. Tengo que destinar a muchos guerrilleros a custodiarlos y además no es bueno para la moral de los hombres. Además, no me hace falta. La amenaza de la fuerza es más efectiva y las multinacionales pasan por aquí antes de que las cosas lleguen a ese punto. Esa es nuestra principal fuente de financiación. Todos pagan, como esa empresa española. Todos. Hasta esas multinacionales norteamericanas que nos llaman terroristas y que dicen que nunca negociarían con un grupo como el nuestro. Hasta esas que operan en Irak y están acostumbradas a trabajar en zonas de conflicto. Al final pagan porque no quieren arriesgarse. Si estuviéramos tan débiles como dicen, ¿crees que pagarían?".

Fuera de los campamentos de las FARC, en la clandestinidad de un bar de Bogotá, entrevistamos a un comandante de la otra guerrilla colombiana, el ELN. Él conocía bien la zona en la que opera Alape porque allí sus hombres son también muy fuertes. De hecho, los dos grupos, aunque próximos en su pensamiento, han combatido a muerte en los últimos meses por el control de territorios. Ese comandante relativizó el optimismo de su homólogo de las FARC respecto a la financiación y a su poder para extorsionar a las empresas.

"Lo cierto es que las cosas cada vez están más duras para nosotros y para las FARC porque las empresas no pagan tanto como antes. Se sienten más seguras, falsamente seguras. Los que están en las ciudades ya no pagan porque creen que el Estado los puede proteger de nosotros. Los que siguen pagando son los que tienen que meterse en la selva para hacer su trabajo, como las compañías mineras o los que hacen perforaciones", cuenta.

"Impuestos"

¿Y la coca? Alape jura y perjura que en el Magdalena Medio sus hombres sólo se dedican a cobrar un impuesto a quienes compran la pasta de coca y también a quienes la convierten en cocaína. No ocurre lo mismo en los frentes oriental y sur, donde, según cuentan, los guerrilleros controlan todo el proceso. Es la naturaleza de las FARC, una guerrilla que hoy por hoy está tan descentralizada que sus realidades cambian diametralmente de un bloque a otro.

"En este bloque la coca nos supone un 10% de los ingresos, más o menos. Claro que si lo medimos en apoyo popular es mucho más. Porque la gente nos apoya cuando defendemos sus cultivos de coca. Si no lo hiciéramos nos echarían de sus zonas", dice. Lo que hemos podido averiguar fuera de aquí es que lo que afirma Alape respecto a su bloque es relativamente cierto. No controlan la producción, pero sí cobran derechos de paso a los traficantes que vienen a la zona.

¿Y el resto del dinero, de dónde lo sacan? "Inversiones. Oro, por ejemplo. Esta es una zona rica en oro. Se lo compramos a los mineros de la zona y lo enterramos hasta que sube el precio, después lo vendemos. Y ahí le sacamos un buen beneficio".

Otra de las guerrilleras vuelve a aparecer. Alape se disculpa y camina hacia la radio, disimulando el cojeo de su pata chula. Uno de sus frentes lo solicita. Han chocado con el Ejército.

Colombia, país sin ley


Reportaje
En pie de guerra
Urabá es un polvorín a punto de explotar: asesinatos diarios, paras rearmándose, militares capturados. ¿Quién está detrás de todo esto? SEMANA estuvo allí.
Fecha: 19/abril/2008


Varios años atrás, a Luis Alfredo Villegas Domicó no le temblaba el pulso. Al contrario, era un fiero combatiente que se había ganado el respeto de Carlos Castaño que lo convirtió en su escolta personal. Eran otras épocas en las que este hombre descendiente de indígenas embera-katíos del alto Sinú, moreno y flaco no vacilaba en desenfundar su arma. Pero las cosas cambiaron. Ahora se le notaba asustado, sudaba frío y la voz se le quebraba:

-"Nos van a matar, nos van a matar a todos. A este paso no va a quedar siquiera uno vivo pa' echar el cuento", le dijo el pasado jueves 10 de abril en Montería a Frank Pearl González, alto consejero del Presidente para la Reinserción. Él estuvo con otros 100 desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el encuentro con el representante del gobierno en el que clamaron por protección para sus vidas. Su temor era comprensible, pues a la fecha ya habían sido asesinados en el departamento de Córdoba 38 integrantes de ese grupo armado. Villegas Domicó se convirtió en el muerto número 39. Lo mataron el miércoles de la semana pasada en el caserío de Palmira, en Tierralta. Los asesinos -cuentan en este municipio cordobés- habrían dicho que "ese indio no merece gastarle una bala". Lo mataron a garrote. Después de golpearlo hasta el cansancio, lo tiraron en una carretera. Se trata de una vía estrecha por la que se llega a Valencia (Córdoba) y más adelante a San Pedro de Urabá (Antioquia). Al igual que decenas de caminos, desemboca en una de las muchas playas del Golfo de Urabá, algunas vírgenes y escondidas entre el follaje selvático, como la cadena de ciénagas sólo transitadas por contrabandistas.

"Aquí están las rutas más seguras para los narcos", dice un investigador de la Policía al mostrar en el horizonte este paisaje de colinas, ríos y vegetación espesa. "Esto podría ser el paraíso aunque sea el propio infierno", explica el oficial. "Por eso -concluye- quien domine la región, tiene un imperio bajo sus pies". Eso lo sabe con precisión Daniel Rendón Herrera, 'Don Mario', un nombre que seguramente no le dice nada a la mayoría de los colombianos, pero que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza por su creciente peligrosidad para las autoridades. El lunes de la semana pasada, por ejemplo, el presidente Álvaro Uribe viajó hasta Montería en donde mostró su molestia en un Consejo de Seguridad porque no lo habían capturado: "Se han adelantado unas operaciones y vamos a seguir en ellas, pero no son suficientes porque todavía no se ha podido dar con este cabecilla", dijo con tono de frustración el mandatario.


Salomón Feris Chadid, alias ‘08’, y Mario Prada Cobos , ex candidato a la Gobernación de Córdoba, entre el grupo de capturados por la Dijín el miércoles de la semana pasada, señalados de ser miembros de bandas que se enfrentan a ‘Don Mario’. Ese día también fue detenido un coronel y un mayor, con otros militares sindicados de trabajar para los paras que se están rearmando

Las autoridades vigilan en Córdoba y Urabá, donde hace unos días le decomisaron a ‘Don Mario’ 148 fusiles y un cargamento de droga de 13 toneladas
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El Jefe del Estado se mostró enfadado. Con cifras en mano confirmó que la escalada de crímenes que viene ocurriendo en Córdoba es un inmenso lunar en comparación con los resultados positivos obtenidos en el resto del país. Uribe detalló que mientras en Colombia el homicidio está cayendo en más de 7 por ciento anual, en Córdoba y en el Urabá antioqueño va en aumento. Citó que en Córdoba la criminalidad ascendió en 37 por ciento. Como en la reunión hubo consenso entre los comandantes de los organismos de inteligencia de responsabilizar de la autoría de este baño de sangre a 'Don Mario', el presidente Uribe ordenó crear de inmediato un Bloque de Búsqueda para capturarlo.

Pero ¿cuál es la importancia de este hombre para que el mismísimo Presidente le dedique una reunión extraordinaria? ¿Qué interés tiene en esta zona 'Don Mario' para que empiece a recibir un despliegue similar al de los grandes capos en la historia reciente?

Aunque sólo ahora su nombre aparezca en los titulares, lo cierto es que desde su juventud 'Don Mario' ha estado moviéndose en la ilegalidad. Era casi un adolescente cuando llegó hasta San Pedro de Urabá de la mano de la familia Castaño, que había decidido establecer aquí su santuario, precisamente por las condiciones geográficas que les permitían mantenerse ocultos y salir discretamente a ejecutar sus acciones. Fue Fidel quien lo invitó a formar parte de un pequeño ejército privado que con el tiempo se convirtió en la fuerza más desestabilizadora de la historia reciente del país: las AUC. De eso hace 20 años. Tímido, de frases cortas e ideas poco brillantes, 'Don Mario' optó por mantenerse a la sombra de su hermano Freddy, conocido con el alias de el 'Alemán' y quien sí era uno de los comandantes más visibles e influyentes de ese grupo irregular.

A pesar de la poca notoriedad que tenía en las AUC, día a día 'Don Mario' fue acumulando experiencia. Fidel y Carlos lo invitaron para que se fuera a los Llanos Orientales a 'trabajar' con Miguel Arroyave en la expansión paramilitar en los departamentos de Meta, Casanare y Arauca. Cuando se produjo la desmovilización, los jefes paras se concentraron en Santa Fe Ralito, Córdoba, en donde algunos de ellos se mostraron con un gusto especial por las cámaras y las entrevistas: Salvatore Mancuso, 'H. H'., 'Don Berna', 'Ernesto Báez', 'Jorge 40', pasaron a estar en boca de los colombianos mientras 'Don Mario' optaba por una discreción absoluta. Por eso, cuando mataron a Arroyave de él ni siquiera se conoció una reacción, a pesar de la estela de crímenes que habían sembrado juntos.

A pesar de semejante tropiezo, el proceso siguió y casi todos los paras fueron a dar a la cárcel en cumplimiento de la Ley de Justicia y Paz. 'Don Mario' empezó a desplazarse por toda la región con apenas un puñado de seguidores. Iba desde de las llanuras de Tierralta y Valencia, en Córdoba, hasta la costa que corre desde Arboletes hasta Turbo, en Antioquia. Le gustaba vigilar personalmente la buena marcha de los negocios que pasaban por sacar droga e ingresar armas y millones de dólares.

Con el paso de los meses, la situación jurídica de los jefes paras entró en el laberinto kafkiano que todos conocen, mientras la riqueza de 'Don Mario' se multiplicaba por millones. De un día para otro la debilitada fuerza del otrora poderoso bloque Elmer Cárdenas, que comandó el 'Alemán', volvió a crecer. "Lo que hizo Mario fue hablar con muchos de ellos y los convenció de continuar en las armas bajo el mando de él", le aseguró a SEMANA un desmovilizado del Élmer Cárdenas en Apartadó. "Sin el 'Alemán' muchos grupos de narcos y paras intentaron quedarse con el control de Urabá, que es la joya de la corona para el envío de droga hacia Estados Unidos. Semanalmente pueden estar saliendo 10 a 20 lanchas, cada una con dos toneladas de coca. Sin contar el valor de la droga misma, por cada kilo que sale se debe pagar 400 dólares. El cobro del permiso de salida puede representar al nuevo capo 20 millones de dólares al mes".

Así nació un nuevo barón de la droga. La siguiente etapa en su carrera delictiva era consolidar el poder. Para esto, 'Don Mario' basa su estrategia en dos herramientas: plata y bala. El control de las salidas de droga le da un astronómico poder económico, cuenta con una chequera sin límites que ofrece por las buenas para reclutar a los desmovilizados. SEMANA recorrió una decena de poblaciones (San Pedro de Urabá, Apartadó, Chigorodó, Turbo y Carepa, entre otras) y en todas su fórmula es la misma. "Nos ofrece billete para que nos unamos a él", le confirmó a esta revista un desmovilizado en Turbo. "Si no aceptamos, somos amenazados o asesinados", narró otro en Montería.

Todo es un escenario propicio pra ejercer la violencia. En cada uno de los lugares en donde se informa que ha dejado sus huellas SEMANA comprobó que él es el único que parece tener el control en los vestigios de un imperio en donde ahora reina el caos. Por ejemplo, en las inconclusas carreteras que unen Tierralta, Valencia, San Pedro de Urabá y Necoclí -la misma ruta en la que los asesinos de Villegas Domicó tiraron su cuerpo- es una sorprendente combinación de desarrollo ganadero y paisajes de la Edad Media. Majestuosas e inmensas haciendas dotadas de adelantos tecnológicos, rodeadas de centenares de casuchas en donde se hacinan niños hambrientos y jóvenes desempleados.

¿Por qué? Porque los narcos y los paras inclinaron sus gustos por la ganadería extensiva que produce pocos empleos. Tras su desmovilización, muchos de los propietarios de estas haciendas fueron a dar a la cárcel y otros han ido cayendo en la nueva guerra por el poder de la zona. Por eso, insólitamente, el visitante ve en los caminos el ganado extraviado sin saber a quién pertenece. Nadie se atreve a tocarlo para evitar problemas.

"Aquí vivimos entre el siglo XXI y la Colonia", dice el alcalde de San Pedro de Urabá, Hugo Caballero, al explicar el estado de las vías de acceso a su localidad. Treinta kilómetros se hacen en tres horas porque, entre otros obstáculos, los carros únicamente pueden atravesar el río Sinú por un planchón porque no hay siquiera un puente. Así ha sido siempre. Desde los tiempos remotos en que las autodefensas surgieron con la excusa de que aquí no llegaba el Estado, hasta ahora cuando, después de 20 años de desangre, surge un nuevo capo y jefe paramilitar en la región.

Ante la ausencia de empresas y oportunidades laborales, los actores armados pescan a sus combatientes con una facilidad pasmosa. El problema se agrava con la fuerza de desmovilizados que está sin futuro. "Yo estuve 10 años en las AUC. Aunque sé hacer la guerra, ahora quiero una oportunidad en algo legal, pero nadie me la da", dice Conrado Jiménez, un desmovilizado en Montería. Los estudios más optimistas revelan que la tasa de desempleo llega al 90 por ciento entre los desmovilizados. El 10 restante está en labores informales como mototaxistas o vendedores de minutos de celular. En cambio 'Don Mario' está pagando un millón de pesos mensuales.

Una cifra tentadora para unas personas que sienten que la sociedad no los ha acogido. "Es cierto que nos equivocamos, pero cambiamos y queremos vivir en paz", explica César Negrete, un ex miembro del Bloque Catatumbo que perdió una pierna cuando pisó una mina en el Catatumbo. Él afirma que prefiere no volver a las armas, pero que la presión de 'Don Mario' es inmensa. Por ejemplo, Villegas Domicó, el hombre descendiente de indígenas embera-katíos del alto Sinú, el moreno y flaco, estuvo conversando con los desmovilizados para que no fueran a volver a tomar las armas. En esas estaba cuando lo mataron.

Lo asesinaron un día antes de que la Dijín realizara varias capturas de altos oficiales del Ejército -como lo vio el país por televisión- que de una u otra manera estaban trabajando para 'Don Mario' o sus enemigos -Los Paisas y Los Traquetos- en una serie de bandas que el país hasta ahora empieza a oír nombrar, pero que no dejan tranquilo al presidente Álvaro Uribe.

El Jefe del Estado conoce la historia de este país, y sabe que si este hombre no es capturado a tiempo, Colombia podría tener ante sí al sucesor de Pablo Escobar y Carlos Castaño.Un hombre que lleva ya dos décadas en la guerra discretamente, pero que ahora sale a la luz con una historia de drogas, armas, militares involucrados y capos, como en el pasado. Eso sí, ahora hay de por medio cientos de hombres desmovilizados, obreros de la guerra. Uno de ellos le advirtió a SEMANA en Valencia: "Tenga la seguridad de que si nos siguen matando, vamos a crear un grupo de autodefensa y aquí habrá más plomo".

Via Semana.com

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