Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas

La coca y los otros dineros de las FARC



22 de Abril de 2008 David Beriain



"Aquí, ahí donde estás tú sentado, tuve al jefe de seguridad de una empresa española. Era un militar retirado, capitán, creo. Nos contribuían con medio millón de dólares al año. Al final hasta entablamos una buena relación. Le dije en broma que, como era español, debería venir un día hasta nuestro campamento en la selva, y hacernos una paella. Y el hombre vino con su paellera andando varios días y nos hizo la paella para todos los guerrilleros".

Pastor Alape, el líder de las FARC en el Magdalena Medio, está sentado bajo la carpa que le sirve de oficina. El Windows Vista de su ordenador portátil chino le está dando problemas. Le saltan las peticiones de actualización a cada momento y aquí en la selva no tiene Internet al que conectarse. "La verdad es que nosotros, como revolucionarios que somos, deberíamos apostar por el Linux. Estamos en eso", dice. Teclea con dificultad por el temblor que sufre en sus manos, mientras hablamos de las fuentes de financiación de las FARC y de este Bloque en particular.

Le pregunto por el nombre de esa empresa española y se resiste a darlo. "Sólo te diré que la relación con ellos era buena y que cuando terminaron su trabajo aquí aún nos mandaron otro envío más de medio millón de dólares. La verdad es que nosotros ni lo esperábamos porque ya se habían ido a España, pero tuvieron ese detalle".

La conversación se interrumpe cada vez que llega alguna de las guerrilleras que se ocupan de la radio. Traen las novedades de los frentes de vanguardia, allí donde realmente se está peleando la guerra. Alape reparte órdenes al oído.

"¿Secuestros? -pregunta cuando vuelve a centrar la atención en la charla-. Aquí no los estamos haciendo. Me complican demasiado la logística. Tengo que destinar a muchos guerrilleros a custodiarlos y además no es bueno para la moral de los hombres. Además, no me hace falta. La amenaza de la fuerza es más efectiva y las multinacionales pasan por aquí antes de que las cosas lleguen a ese punto. Esa es nuestra principal fuente de financiación. Todos pagan, como esa empresa española. Todos. Hasta esas multinacionales norteamericanas que nos llaman terroristas y que dicen que nunca negociarían con un grupo como el nuestro. Hasta esas que operan en Irak y están acostumbradas a trabajar en zonas de conflicto. Al final pagan porque no quieren arriesgarse. Si estuviéramos tan débiles como dicen, ¿crees que pagarían?".

Fuera de los campamentos de las FARC, en la clandestinidad de un bar de Bogotá, entrevistamos a un comandante de la otra guerrilla colombiana, el ELN. Él conocía bien la zona en la que opera Alape porque allí sus hombres son también muy fuertes. De hecho, los dos grupos, aunque próximos en su pensamiento, han combatido a muerte en los últimos meses por el control de territorios. Ese comandante relativizó el optimismo de su homólogo de las FARC respecto a la financiación y a su poder para extorsionar a las empresas.

"Lo cierto es que las cosas cada vez están más duras para nosotros y para las FARC porque las empresas no pagan tanto como antes. Se sienten más seguras, falsamente seguras. Los que están en las ciudades ya no pagan porque creen que el Estado los puede proteger de nosotros. Los que siguen pagando son los que tienen que meterse en la selva para hacer su trabajo, como las compañías mineras o los que hacen perforaciones", cuenta.

"Impuestos"

¿Y la coca? Alape jura y perjura que en el Magdalena Medio sus hombres sólo se dedican a cobrar un impuesto a quienes compran la pasta de coca y también a quienes la convierten en cocaína. No ocurre lo mismo en los frentes oriental y sur, donde, según cuentan, los guerrilleros controlan todo el proceso. Es la naturaleza de las FARC, una guerrilla que hoy por hoy está tan descentralizada que sus realidades cambian diametralmente de un bloque a otro.

"En este bloque la coca nos supone un 10% de los ingresos, más o menos. Claro que si lo medimos en apoyo popular es mucho más. Porque la gente nos apoya cuando defendemos sus cultivos de coca. Si no lo hiciéramos nos echarían de sus zonas", dice. Lo que hemos podido averiguar fuera de aquí es que lo que afirma Alape respecto a su bloque es relativamente cierto. No controlan la producción, pero sí cobran derechos de paso a los traficantes que vienen a la zona.

¿Y el resto del dinero, de dónde lo sacan? "Inversiones. Oro, por ejemplo. Esta es una zona rica en oro. Se lo compramos a los mineros de la zona y lo enterramos hasta que sube el precio, después lo vendemos. Y ahí le sacamos un buen beneficio".

Otra de las guerrilleras vuelve a aparecer. Alape se disculpa y camina hacia la radio, disimulando el cojeo de su pata chula. Uno de sus frentes lo solicita. Han chocado con el Ejército.

La guerra relámpago se empantanó


Washington, mar 2008(PL) Al cumplirse cinco años de la invasión anglo-estadounidense a Iraq, más de 150 mil soldados norteamericanos permanecen en el país árabe con una misión que, paradójicamente, su presidente George W. Bush dio por cumplida hace casi un lustro.

El próximo 1 de mayo habrán transcurrido también cinco años del teatral aterrizaje en el portaaviones Abraham Lincoln de un avión S-3 Viking, a bordo del cual viajó Bush para anunciar a toda voz lo que consideró el epílogo de la agresión armada.

"Mission Accomplished" (misión cumplida), rezaba una gran pancarta ubicada en la cubierta de la nave, frase que el gobernante acuñó al etiquetar de terminadas las principales acciones combativas en Iraq.

El portaaviones Lincoln estaba fondeado frente a las costas de San Diego, California, muy lejos del teatro de operaciones militares de Asia Central, distancia que quizás no le permitió al presidente tener una apreciación real de lo que sucedería en Iraq en el futuro.

Bush llegó a la pista del navío vestido de aviador en un S-3, el cual en realidad no piloteó. La aeronave, que a partir de ese día se convirtió en el primer "Navy One", fue conducida por el oficial Skip "Loose" Lussier.

El S-3 quedó en exhibición en el Museo Nacional de la Aviación Naval en Pensacola, Florida, el 17 de julio de 2003, donde reposa como el único avión de la Marina utilizado por Bush, pero también como recuerdo de un fatídico día de vaticinios para el gobernante.

De haber finalizado realmente las principales acciones combativas, el grueso de las tropas invasoras ya debía estar en casa.

Casi un lustro transcurrió desde la escena montada en la pista del Lincoln, sin embargo, brigadas de soldados completas permanecen desplegadas en Iraq sin saber aún cuando emprenderán el viaje de retorno definitivo. Desde que comenzó la invasión, tres mil 990 militares estadounidenses murieron en el país ocupado, la inmensa mayoría como consecuencia de acciones de la insurgencia.

Del total de bajas fatales, tres mil 746 ocurrieron después de que el mandatario diera por cumplida la misión.

En enero de 2006, Bush dijo que reduciría de 17 a 15 las brigadas de combate en Iraq, pero no excluyó "ulteriores posibles ajustes" y cambios en la composición de las fuerzas, en sintonía con la apreciación de los comandantes en el terreno y no en "un calendario político artificial".

El plan preveía disminuir a 100 mil los efectivos, pero el curso de los acontecimientos en ese país del Golfo Pérsico le jugó una mala pasada al gobernante y la contraorden no se hizo esperar. En lugar de un repliegue, el memorando de la Casa Blanca lo que dictaminó fue el envío de refuerzos.

La fuerza multinacional encabezada por Estados Unidos debería cesar su mandato en suelo iraquí el 31 de diciembre de este año, a tono con la resolución 1.723 del Consejo de Seguridad de la ONU, rubricada en noviembre de 2006.

Empero, Bush reconoció en febrero último que su país pretende mantener las tropas en Iraq durante años, aunque se negó a admitir que aspire a establecer bases permanentes en esa nación.

"Estoy convencido de que es de nuestro interés y del interés del pueblo iraquí encontrar un acuerdo sobre la forma en la cual podamos actuar en los años venideros", comentó el mandatario a la televisora Fox News.

Lo cierto es que el proyecto inicial de guerra relámpago se esfumó y, con ella, los mínimos costos financieros estimados por los estrategas del Pentágono y prometidos al Congreso y a la ciudadanía por el presidente.

Al acercarse el quinto aniversario de la agresión armada a Iraq, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz consideró necesario hacer un balance del dinero de los contribuyentes norteamericanos gastado en la guerra en la nación árabe.

Stiglitz calculó en tres millones de millones de dólares el costo de la embestida bélica, aunque calificó de valoración conservadora el monto apreciado, luego que el descontrol financiero del Departamento de Defensa imposibilitó llegar a números más exactos.

De cualquier manera, se trata de un desperdicio de recursos, suficientes para resolver los problemas sociales de Estados Unidos por medio siglo, aseguró el académico, quien fuera consejero económico durante la administración del presidente William Clinton.

Entre los daños universales vinculados al conflicto, Stiglitz señaló el alza en el precio del barril de petróleo, que en días recientes llegó a los 112 dólares y amenaza con seguir ascendiendo.

La cifra es cuatro veces superior a la cotización del crudo en marzo de 2003, cuando Bush dio la orden de atacar a Iraq.

Casi dos períodos en la oficina oval no resultaron suficientes al gobernante para dejar atrás la pesadilla iraquí, que a toda luz propagará ecos de insomnio en la alcoba del próximo presidente, ya sea republicano o demócrata.

Consciente de las inquietudes que esa prolongada guerra genera en el electorado, el candidato del partido oficial, John McCain, viajó a Iraq esta semana con la evidente intención de apreciar de primera mano la situación en ese país.

McCain llegó a Bagdad poco después de haber declarado en Washington que no le molestaría que fuerzas del Pentágono permanecieran en la nación del Golfo Pérsico durante 100 años.

"Hemos estado en Japón por 60 años. Hemos estado en Corea del Sur por 50 años más o menos… Mientras que los estadounidenses no resulten heridos o sean perjudicados o asesinados, a mi no me molestaría", indicó el senador.

Una encuesta realizada por la televisora CNN y el centro Opinion Research arrojó que si las elecciones fueran ahora, McCain perdería ante el candidato demócrata, tanto frente a Hillary Clinton como a Barack Obama.

Otro estudio reciente del diario The Washington Post y la cadena ABC News mostró resultados similares, al asociar los votantes la imagen de McCain a la del presidente Bush y, por consiguiente, a la guerra en Iraq.

Según el sondeo, dos tercios de los estadounidenses rechazan la manera en que el gobernante desempeñó su cometido y la mayoría afirma que no valió la pena invadir al país árabe, que fallidos vaticinios de un presidente extranjero condenaron a permanecer ocupado por tropas foráneas.

jf/et

Reflexiones de Fidel Castro: Bush en el cielo


Bush en el cielo

(Consta de 2 partes, ambas terminadas de elaborar el sábado 22 de marzo)

Me atengo en esta reflexión a noticias recibidas por las más diversas vías, desde las agencias cablegráficas internacionales ?sin mencionar concretamente a cada una de ellas como fuentes de origen, pero con lealtad al texto?, libros, documentos, Internet, hasta preguntas formuladas a fuentes informadas.

Vemos a nuestro alrededor un gran trajín, cual si viviéramos en una casa de locos. Nuestros conocidos personajes continúan su agitado andar.

De Brasil y Chile, Condoleezza prosiguió vuelo a Moscú para sondear al nuevo Presidente. Quiere saber lo que piensa. La acompaña el jefe del Pentágono que, con un brazo dislocado tras la caída que sufrió en febrero, exclamó: “con un brazo roto no seré tan difícil como negociador.” Un chiste que no deja de ser típicamente yanqui. Calcúlese su efecto en el orgulloso oído de un ruso, cuyo pueblo perdió tantos millones de hijos luchando contra las hordas nazis que reclamaban espacio vital ?lo que hoy se denominaría petróleo barato, materias primas y mercados seguros para los excedentes de mercancías.

En Bagdad se conocen las aventuras de McCain y Cheney, uno que aspira a jefe del gobierno y otro que, siendo vicejefe, traza más pautas que su jefe. Los recibieron con los más inesperados y violentos augurios. En eso invirtieron no más de dos días, lo suficiente para inundar al mundo de siniestros pronósticos.

Bush discursaba en Washington mientras el oro y el petróleo subían aceleradamente.

Cheney no para. Arranca para el Sultanato de Omán ?774 000 barriles de petróleo por día en el 2005 y 780 000 en el 2004. Omán reveló el año pasado sus planes de invertir 10 mil millones de dólares en los próximos cinco años, para elevar su producción petrolera a 900 mil barriles diarios y alcanzar la cifra de 70 a 80 millones de metros cúbicos de gas por día. Eso informaron las autoridades del Sultanato el 15 de enero de 2007.

Cheney, acompañado por la familia, sale en el yate “Kingfish I” del Sultán a pescar en los límites de las aguas que comparten Omán e Irán. ¡Qué temeridad! Los premios Nóbel debieran entregarse también a los supervalientes que corren el riesgo de muerte o mutilación, después de opíparo almuerzo familiar, con una espina de pescado atravesada en la garganta. La ausencia del propietario del lujoso barco es lo que agua la fiesta del héroe.

McCain tampoco para. Monta en helicóptero para recorrer el territorio donde los soldados israelitas, buscando líderes palestinos, matan constantemente con medios técnicos sofisticados a mujeres, niños, adolescentes y jóvenes, en territorio de Jordania y de la propia Palestina. En eso el candidato republicano es experto.

Viaja a Jerusalén, y allí promete ser el primero en reconocer esa ciudad, íntegramente, como capital de Israel, al que Estados Unidos y Europa convirtieron en potencia nuclear sofisticada, cuyos proyectiles dirigidos por satélites pueden caer sobre Moscú, a más de 5 000 kilómetros, en cuestión de minutos.

No quedará estado petrolero o gasífero que Cheney deje de visitar antes de regresar, para dar cuenta de la felicidad del mundo al Presidente de su país.

Bush, por su parte, habla el 17 por una razón, el 18 por otra, y el 19 por el inicio de su genial guerra. Cuba, como es de suponer, no deja de ser blanco de sus insultos.

En el caos creado por el imperio, las guerras son inseparables compañeras. La de Iraq acaba de cumplir cinco años. Pensadores profundos calculan las diversas personas afectadas en millones y su costo total en millones de millones de dólares. Se han perdido 4 000 soldados regulares y 30 heridos por cada soldado muerto con el tipo de guerra que se libra. Fósforo vivo y bombas de racimo son el pan que la alimenta cada día. Todo se permite excepto vivir.

Cheney y McCain compiten, uno como padre de la criatura y el otro como padrastro. Ambos se reúnen con jefes de Estado, exigen compromisos: la producción de petróleo y gas debe ser incrementada; utilizar tecnología yanqui, suministros yanquis, armas yanquis del complejo militar industrial; autorizar bases militares yanquis.

De Jerusalén, McCain salta a Londres para hablar con Gordon Brown. Antes, al hablar en Jordania, se equivoca e informa que Irán, país chiíta, entrena a Al Qaeda, organización sunita. Le da lo mismo, no pide siquiera excusas por el error.

Cheney salta a Afganistán. La guerra yanqui y de la OTAN ha convertido el país en el exportador de opio más grande del mundo.

La URSS se desgastó y se hundió en una guerra similar. Bush lanzó allí el primer zarpazo bélico, y con él la OTAN.

Se hace todo lo necesario para preparar las reuniones paralelas de la lucha contra el terrorismo y la de la OTAN.

Una cosa es segura: el 1, 2 y 3 de abril se reunirán en Bucarest, capital de Rumania, Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, y Jaap de Hoop Scheffer, máxima autoridad de la OTAN, con el presidente de Afganistán Hamid Karzai, para participar en el Foro Trasatlántico de Bucarest. Al mismo tiempo tendrá lugar la conferencia convocada por la GMF (German Marshall Fund of the United States), el Ministerio rumano de Exteriores, y Chatham House, que reunirá a gran número de estrategas y políticos para abordar temas que interesan de forma vital a la OTAN. Participarán, declaró el Presidente de GMF, 9 jefes de Estado y 24 primeros ministros y ministros, y 40 presidentes de institutos de investigación de Europa y América, que constituyen la Organización del Atlántico Norte (OTAN), la que disolvió la Yugoslavia de Tito y llevó a cabo la guerra de Kosovo. Cualquier coincidencia con los intereses del imperialismo yanqui, nadie dejará de comprender que es pura casualidad. La situación de los Balcanes, la defensa antimisil, el suministro de energía y el control de las armas son temas ineludibles.

Como Bush necesita cumplir su papel de personaje principal, elaboró ya su programa: estará en la ciudad de Neptun, del Mar Negro, reunido con Traian Basescu, presidente de Rumania la víspera del comienzo de la conferencia. En esas manos están los destinos de la humanidad que aporta plusvalía y sangre.

(Continuará mañana con la Parte II)

Fidel Castro Ruz

Marzo 22 de 2008


21-03-2008. - La senadora liberal Piedad Córdoba pasa por uno de los momentos más difíciles de su carrera política. Su papel como mediadora con las Farc para un Acuerdo Humanitario, y su alianza con el presidente venezolano Hugo Chávez para ese fin, le han costado mucho. Desde noviembre, según Invamer-Gallup, su imagen negativa se triplicó -pasó de 32% a 69%- y la positiva cayó a la mitad: de 42% a 20%. En varios lugares públicos ha tenido que enfrentar incidentes por el rechazo que ha causado su gestión. Hasta se ha planteado su retiro de la política, o al menos, del Partido Liberal en cuya ala izquierda -que no está ni al mando ni a la moda- ha militado toda su vida.

A Piedad Córdoba, en semejante panorama, no le reconocen nada. Son visibles y muy criticados sus excesos mediáticos, sus declaraciones exageradas, su acceso a las Farc y sus inoportunos aplausos a Chávez. Y en cambio, todo lo anterior eclipsó su éxito en la liberación de seis secuestrados y su pasado de política combativa que ha oxigenado el debate por sus posiciones frenteras, por su origen racial minoritario y por su carácter de mujer.

Después de un largo periodo de cuestionamientos, respondidos con silencio, Piedad Córdoba aceptó hablar con Óscar Montes y Harold Abueta, periodistas de CAMBIO, sobre su situación, los últimos acontecimientos de las Farc y del Acuerdo Humanitario, y sobre su relación con Chávez y con Uribe.

CAMBIO: Nadie sabe a ciencia cierta por qué termina usted metida en el intercambio humanitario y amiga de Hugo Chávez, y facilitadora del Gobierno Uribe, al que usted la hecho la más feroz oposición. ¿Cómo es la historia?

PIEDAD CORDOBA. Todo empezó el año pasado, cuando estaba en un foro en Venezuela y me invitaron al programa Aló Presidente. Asistí porque quería que el presidente Chávez escuchara mis propuestas sobre el intercambio humanitario. No había hablado antes con él, sólo le había enviado algunos mensajes pero creo que no me tomaba en serio. Cuando el Presidente se percató de mi presencia me invitó a hablar. Ese día le pedí 100 millones para el acueducto de Quibdó, plata que por cierto nunca llegó porque el Gobierno colombiano no lo permitió.

¿Qué más pasó?

Ese día vimos por televisión al profesor Moncayo. Cuando empezó a hablar de los secuestrados en Colombia comenzó a llorar. Me dije entonces que tenía que empezar a trabajar en ese sentido. Luego vino la reunión con el presidente Uribe en Palacio y fue allí donde me dijo: "Piedad, usted tiene que comenzar a trabajar por el intercambio humanitario, tiene todo el respaldo del Gobierno". Yo me sorprendí con el ofrecimiento porque, sinceramente, pensaba que no me iba a parar bolas.

¿Por qué surge el nombre de Hugo Chávez? ¿Lo propone el presidente Uribe o usted?

Desde el inicio, el alto comisionado Luis Carlos Restrepo, quien estuvo en la reunión con Uribe, junto a Bernardo Moreno y a Alicia Arango, dijo que en cualquier diálogo debía estar presente el presidente Chávez porque su nombre era bien recibido por las Farc. Yo estuve de acuerdo pero desde un comienzo tenía claro que no podía cruzarme de brazos y depender de lo que hiciera Chávez desde Caracas. Fue cuando me puse en la tarea de contactar a Raúl Reyes.

¿Había hablado alguna vez con Reyes?

Jamás, no lo conocía.

¿Cómo llega hasta él?

Me fue tan bien en mis gestiones, que llegué primero a donde Reyes que el propio ministro Rodríguez Chacín, a quien Chávez había delegado para que buscara los contactos con las Farc. Mi encuentro con Reyes se hizo público y las imágenes las conoció todo el país.

¿El campamento donde se reunió con Reyes es el mismo que fue atacado por el Ejército colombiano?

Tengo entendido que no. Creo que era un campamento construido para ese encuentro y estaba en Colombia. Días después me enteré en Caracas de que había sido bombardeado por la Fuerza Aérea pero Reyes ya no estaba ahí.

¿Avanzó en ese encuentro con Reyes con respecto al intercambio y la liberación de los secuestrados?

Mucho. Aunque al principio a ellos les generaba desconfianza el hecho de que yo fuera del Partido Liberal, llegamos a considerar nombres que podían estar en una eventual agenda. Se organizó el tema de las liberaciones y de pruebas de supervivencia, algo en lo que yo insistí mucho. También se habló por primera vez de una reunión entre Chávez y Manuel Marulanda.

¿Qué tan comprometido estaba Reyes con esos temas?

Estaba tan comprometido, que incluso se exponía a ser localizado porque llamaba desde su teléfono satelital para comentarle a Marulanda sobre los avances de las conversaciones. Todo era consultado con él y todo debía ser aprobado por él. Me quedó claro que Marulanda es el que manda en las Farc. No se da un paso sin que él lo apruebe y eso lo reconfirmé tiempo después en la reunión con Iván Márquez en Caracas.

¿Cómo se enteró de la muerte de Reyes? ¿Cuál fue su reacción?

Ese día yo estaba muy contenta porque las cosas estaban saliendo muy bien. Estaba escribiendo un resumen sobre las liberaciones y mis reuniones en Estados Unidos para enviárselo a las Farc, cuando un amigo me llamó para contarme de la muerte de Raúl. Quedé impactada y muy afligida, pues entendí que era un duro golpe para la paz. La carta a las Farc quedó a medio escribir y no les pude contar los avances logrados en Washington, donde se habló de la liberación de uno de los tres norteamericanos secuestrados, que ha sido uno de mis propósitos.

Dicen que Reyes era muy terco y que más que un facilitador era un obstáculo...

Raúl Reyes estaba comprometido con el intercambio humanitario y con la liberación de los secuestrados. Además, estaba convencido de que la situación de América Latina daba para una negociación. Por eso me dio muy duro su muerte. Fue grotesca, no hubo persecución en caliente, no hubo enfrentamientos. El Gobierno mintió y buscó un momento clave para matarlo. Fue un ataque frontal contra el Acuerdo Humanitario.

Ex presidentes y políticos advierten que Raúl Reyes era el talón de Aquiles del proceso. ¿Eso es cierto?

No. Él estaba comprometido con el proceso. Incluso recuerdo que Gloria, la esposa de Reyes que también cayó en el bombardeo, me dijo en el encuentro que tuve con él que ella era partidaria de que se enviaran las pruebas.

Pero cuesta creer en un Raúl comprometido con la paz después de la experiencia del Caguán...

Yo no sé cuál es la mala experiencia. Yo creo que el país agotó escenarios y lo importante del Caguán era mantener ese acuerdo y no darles gusto a unos cuantos en el sentido de que eso había que acabarlo porque las Farc no estaban en una tónica de paz. Yo tengo una lectura distinta del resto de la gente. ¿Cuánta cosa se pudo haber evitado si no se acaba el Caguán?

¿Muerto Reyes, que cree que puede pasar?

Esto va a traer consecuencias. Yo no quiero que el proceso se paralice pero las cosas van a ser distintas.

¿Por qué dice que el Gobierno buscó un momento clave para matarlo? ¿Realmente cree que es tan fácil escoger un momento determinado, cuando llevaban años persiguiéndolo sin resultados?

La muerte se produjo dos o tres días después de una reunión en Panamá con el comisionado Luis Carlos Restrepo, Daniel Parfait -ex embajador de Francia en Colombia y actual esposo de la hermana de Íngrid Betancourt- y Noé Sans -asesor del Gobierno francés-.

Tengo entendido que la reunión se dio porque Restrepo les comentó que el Gobierno los autorizaba a hablar con Reyes para mirar cómo se podía dar la liberación de Íngrid. La liberación de Íngrid ya había empezado a considerarse.

¿Y eso qué tiene que ver con el ataque al campamento?

Los franceses llamaron a Reyes al teléfono satelital y ahí fue que lo escucharon. Incluso Sans le dijo en estos días a un amigo mío que se sentía responsable de la muerte de Reyes, pues creía que por su llamada ubicaron al jefe guerrillero.

¿Cree que la muerte de Reyes afecta su interlocución con las Farc?

No creo. Les dije a las Farc que la sangre de Raúl tenía que ser el fertilizante que moviera el Acuerdo. Si bien es cierto que quien tiene la interlocución de las Farc con Chávez es Iván Márquez, la tarea de Raúl era importante porque era un verdadero "canciller".

¿En qué sentido era canciller?

Por sus campamentos pasaba todo el mundo, recibía a académicos y políticos de todas partes. El día que fui iban en la misma chalupa unos europeos.

¿Quiénes eran?

No sé, pero hablaron sobre paz. Contrario a lo que se piensa, hay mucha simpatía por las Farc en otros lugares.

¿Reyes presentía que las autoridades le estaban pisando los talones?

Sí, había mucho hostigamiento. De hecho, Chávez me dijo que dos días después de mi estancia en el campamento lo habían bombardeado. Yo estaba preocupada porque me podían responsabilizar de algo y por eso le dije a Rodríguez Chacín que ellos se encargaran del tema de pruebas y encuentros.

¿Por qué las Farc liberaron a unos secuestrados y no a otros?

Las liberaciones se dieron por el rompimiento del Acuerdo Humanitario y los ataques contra Chávez y contra mí. El ministro Rodríguez Chacín siguió con los contactos y yo continué con mi agenda en Estados Unidos. Yo creo que ellos se dieron cuenta de que estábamos haciendo un papel serio y aceptaron lo que les decíamos: que liberaran a Emmanuel, a las mujeres y a los más enfermos. En enero, cuando lo de Emmanuel, yo dije que iba a enviar una voz para que liberaran a todos los civiles y los uniformados se quedaran para un Acuerdo Humanitario. Yo insistía mucho en que liberaran a un gringo.

¿Por qué es importante para usted la liberación de un estadounidense?

Porque en Estados Unidos se estaban dando condiciones importantes para el Acuerdo. Cuando me senté con Iván Márquez y le conté mis avances ellos saltaban de la dicha. Tuve que convencer a gente cercana a Chávez sobre la importancia de liberar a un gringo. Es más, Thomas Shannon -subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos-, nos decía que Reyes había cambiado mucho y que era más abierto porque en cinco años de querer negociar con las Farc no habían logrado nada. Yo les dije que era porque Chávez estaba metido.

¿Qué cree que viene en el tema de las liberaciones?

Quiero ser optimista pero habrá dificultades. Aunque el principal interlocutor por parte de las Farc es Iván Márquez, Reyes era una persona clave para el Acuerdo Humanitario. Pero Uribe quería impedirlo y por lo tanto no creo que haya más liberaciones. El Secretariado entiende que a Reyes le tendieron una trampa. Construir confianza ahora es muy difícil. Si bien el presidente Uribe ahora quiere sentarse a hablar, las Farc piensan que es una estrategia para ubicarlos y matarlos.

Muchos consideran que Íngrid Betancourt es la "joya de la corona" y que podría ser la última liberada. ¿Cree que eso es cierto?

No creo, pensaría que no es así.

Hablemos de Rodrigo Granda, liberado por Uribe a petición de Sarkozy. ¿Qué papel ha jugado?

Ha sido fundamental. En Caracas era uno de los más activos y uno de los más proclives a la liberación de uno de los gringos. Estábamos tan entusiasmados, que ya hablábamos del tema de una nueva Constituyente (risas).

¿Usted realmente cree en la buena voluntad de las Farc para hacer el Acuerdo?

Creo que sí, por ahora voy a mantener el espíritu optimista, pero es evidente que en las Farc hay mucha inconformidad con el Gobierno. Además, el ambiente se ha enrarecido. Me preocupa mucho el tema de la mochada de la mano de Iván Ríos. La degradación es muy grande y eso quiere decir que a la gente no le importa ni un proceso de paz ni las liberaciones. Es mucho más grave lo de Ríos que lo de Reyes porque muestra hasta dónde se ha degradado el conflicto. Obviamente, también muestra la crisis interna de las Farc.

Pero la desconfianza de los colombianos en las Farc tiene que ver con sus mentiras, sus manipulaciones. Por ejemplo, el caso de Emmanuel fue muy grave.

Por respeto a Clara Rojas y a los que conocieron lo que pasó, no pienso hablar del tema. Seguramente después se sabrá qué pasó en realidad.

Las Farc asaltaron la buena fe de muchas personas, entre ellas usted y Chávez.

No lo creo así. Todo fue manejado por el Gobierno con el único propósito de abortar la liberación. Es lo mismo que pasó con Reyes y con todos los hechos que suceden cuando avanzamos en el tema del intercambio. En el caso de Emmanuel, el guión fue dirigido para abortar la entrega de esas personas. Resulta curioso y grave que cada vez que hay un episodio de liberaciones, hay una respuesta de guerra del Gobierno.

Los recientes golpes a las Farc llevaron al general Fredy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, a asegurar que estamos ante el principio del fin de ese grupo. ¿Usted qué piensa?

Yo no podría decir eso. Tienen problemas internos y eso es inocultable, pero no pueden matarlos a todos. Y además no podemos desconocer que hay problemas sociales estructurales en Colombia que son el origen del conflicto.

¿Qué opina sobre el anuncio de Bush que están estudiando la posibilidad de meter a Venezuela en la lista de los países que apoyan el terrorismo?

Me parece muy grave. Nunca había visto a Bush hablando así contra Venezuela y amenazar con meterlo en esas listas. Mucha gente de Colombia fue a pedir que le hablara así.

Es muy grave lo que dice...

Los gringos están tan metidos, que agentes del FBI fueron a donde estaban detenidas las dos niñas que traían las pruebas de supervivencia y les dijeron que si no confesaban dónde estaban los estadounidenses las iban a extraditar. A esos mismos tipos me los encontré en la Corte de Nueva York. Ellos pueden andar en todas partes como les da la gana.

Según las encuestas, no parece que la gente le reconozca sus gestiones para la liberación de secuestrados. Usted aparece como uno de los personajes más impopulares...

Ni siquiera Mancuso tiene mis índices de desfavorabilidad. Cuando uno ve la matriz de los noticieros de televisión como RCN y Caracol, queda la sensación de que uno es el enemigo público. Me dicen "traidora", "aliada de las Farc", me critican porque soy amiga de Chávez. Es un manejo mediático muy fuerte.

¿Cree que está pagando un precio muy alto por ayudar a liberar a los secuestrados?

Siempre pensé en el costo que todo esto me traería, pero lo enfrenté porque nadie hace nada, nadie enfrenta el tema de la paz por miedo a las encuestas. Si tengo que volver a sentarme con las Farc lo hago. Las encuestas no me importan.

¿A qué atribuye usted el reciente cambio de actitud del presidente Chávez con el presidente Uribe?

A la intervención de Cuba, pero también a que Argentina, Brasil y otros países intervinieron. Todos dicen que hay que buscar acercar al presidente Uribe, no arrinconarlo. Lo fundamental, me ha dicho el presidente Chávez, es seguir buscando un Acuerdo Humanitario.

¿Qué tan cierto es que Chávez negoció con las Farc algunas liberaciones a cambio de pedir que les reconocieran el estatus de beligerancia?

Eso no es cierto. Yo escuchaba a Chávez, les hablaba muy duro a las Farc y les decía: "Ustedes me dicen ahora si van a acceder al Acuerdo o no, porque yo no me voy a quedar aquí toda la vida". Eso no era de sentarse, abrazarse y tomar whisky, como creen algunos.

Usted dice que hace parte del proyecto bolivariano. Las Farc también. ¿Qué los diferencia?

Mi proyecto no contempla la combinación de todas las formas de lucha.

Algunos creen que usted no ha hecho lo que ha hecho por pura filantropía sino pensando en su futuro político, incluso en una futura candidatura presidencial.

Nada de eso. No tengo esas aspiraciones. Serpa me invitó a recorrer Santander en épocas de campaña pero yo no iba a arriesgar la credibilidad de hacer campañas y al mismo tiempo estar metida en el Acuerdo Humanitario. Debe estar furioso conmigo. Hice un acuerdo y me la jugué por el proyecto político de Lucho Garzón y él no me dio ni la hora. Yo no me muevo por puestos. No le estoy apostando a una candidatura.

¿Va a retirarse del Congreso?

Voy a pedir una licencia para descansar 15 días y pensar. Creo que soy la persona que puede seguir hablando con Cristina Kirchner, con el presidente Correa y con otros para organizar una comisión de países y crear un cerco humanitario en favor de la paz en Colombia.

¿Está acompañada por el liberalismo?

Dicen que actúo a título personal y que eso no compromete al Partido. Pero no descalifican mi tarea porque ha dado resultado para la paz.

¿Se arrepiente de algo?

Aquí todo el mundo peló el cobre, todos se escondieron. Una sola mujer se sentó a hablar con personas de las Farc que no conocía. No me arrepiento de nada y no me voy a separar del proceso. He hecho cosas que difícilmente hacen los políticos o los partidos, en los que ya no creo. Me da mucha pena que digan que ochenta y pico de parlamentarios están investigados por parapolítica.


Guerra en Iraq, el primer genocidio del siglo XXI



La ocupación estadounidense de Iraq, el crimen más flagrante de la historia moderna.

El todavía en curso crimen estadounidense de invadir y ocupar Iraq desde 2003 ha sido la agresión más infame política y militarmente de la historia moderna, que se mofó tanto de todos los códigos morales de la humanidad como del derecho internacional. A pesar de que el mundo entero, incluyendo el propio gobierno estadounidense, era completamente consciente de que eran falsos todos los pretextos para invadir Iraq (sus armas de destrucción masiva, su vinculación con el terrorismo o su liberación) y a pesar de que la comunidad internacional se oponía a esta agresión, el gobierno Bush ignoró todo esto y a todo el mundo, e invadió una de las civilizaciones más antiguas del mundo, Iraq, con 6.000 años de historia, la cuna de las civilizaciones, lugar donde se escribió la primera carta, donde se estableció la primera ley, donde se construyó la primera universidad, donde se utilizó la primera moneda, donde se creó el primer sistema de irrigación, donde se escribió el primer poema…

Lo que las autoridades de ocupación y sus agentes iraquíes ha hecho durante estos últimos cinco años de control de Iraq y lo que continúan haciendo todavía hoy es incluso más flagrante. Iraq fue sometido a una destrucción sistemática. Han desmantelado el Estado, han abolido las instituciones, han destruido los sistemas educativo, sanitario, económico, de seguridad y de infraestructura; incluso han destruido completamente el tejido social y cultural. Hasta el momento han muerto un millón trescientos mil civiles iraquíes, más de cinco millones se han refugiado fuera de Iraq o son desplazados internos (de ellos, un millón y medio son niños), dos millones son huérfanos y más aún viudas, cientos de miles (incluyendo 10.000 mujeres) están prisioneros y expuestos a los peores tipos de tortura y de humillación, y carecen de todo tipo de procedimiento legal …

El 70% de los iraquíes no tiene acceso a un suministro de agua saludable. El suministro de electricidad está por debajo de los niveles previos a la invasión. El 43% de la población vive con menos de medio dólar al día. El nivel de vida en Iraq empeora a diario a pesar de los contratos de más de 20.000 dólares pagados a compañías para reconstruir Iraq y tragados por la corrupción del gobierno. Iraq es ahora el tercer país más corrupto del mundo. Según datos del gobierno, la cifra de paro se sitúa entre un 60% y un 70%. La desnutrición infantil ha aumentado de un 19% durante el llamado "periodo de sanciones económicas" antes de la invasión al 28% actual. Según Naciones Unidas, 8 millones de iraquíes necesitan ayuda de emergencia.

Pero la peor de todas estas penalidades es el siniestro futuro que espera a Iraq. La vieja estrategia colonial de dividir y gobernar es totalmente responsable de las divisiones sectarias y cuanto más tiempo permanezcan en Iraq los ejércitos de ocupación, mayor es la posibilidad de una guerra civil y de que el país se divida. La ocupación creó los diferentes cuerpos oficiales de seguridad a partir de las milicias sectarias y, por lo tanto, les dio autoridad o para matar o para apoyar y ayudar a quienes mataban, secuestraban, desplazaban debido a criterios sectarios. Por otro lado, aparte de los 170.000 soldados pertenecientes al ejército estadounidense, en Iraq hay 180.000 mercenarios que en nombre del conflicto sectario están cometiendo todo tipo de asesinatos y atentados en zonas civiles.


El gobierno estadounidense está trabajando con sus agentes iraquíes en el gobierno iraquí para firmar un tratado a largo plazo que controlará Iraq política, económica (incluyendo el petróleo) y militarmente durante las próximas décadas. No hay ni que decir que este tratado es ilegal ya que las dos partes firmantes son ilegales: el Estado ocupante (que en tanto que ocupante no tiene derecho a firmarlo) y el gobierno iraquí, que fue creado bajo la ocupación y por la ocupación, y que, además, según informes internacionales, es el tercer gobierno más corrupto del mundo.

La única manera de detener estos crímenes, de hacer responsable de ellos a Estados Unidos y a otros criminales, y de empezar la verdadera reconstrucción de Iraq es apoyar al pueblo iraquí en su resistencia a la ocupación, movilizar a la comunidad internacional contra ella e impedir el silencio e indiferencia del mundo ante el primer genocidio del siglo XXI.

*Iman A. Jamas - Rebelión

*Iman A. Jamas es una escritora iraquí, autora del libro Crónicas de Iraq, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2006. Fue directora del Centro del Observatorio de la Ocupación, en Bagdad, que desde pocos meses después de la invasión anglo-estadounidense se dedicó a documentar los efectos de la ocupación y a recoger testimonios que aportan en sus informes. Traducido del inglés por Beatriz Morales Bas.
Miren lo que se puede hacer Con 3.000.000.000.000 de dólares...
19+de+marzo

Ultimas pubicaciones en Dossier: