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El peso del imperio


El hoy presidente Barack Obama dijo hace año y medio, en su elocuente discurso sobre el problema racial, que los Estados Unidos no estaban condenados a ser prisioneros de su pasado: del "pecado original de la esclavitud de los negros". Y citó con razón, como prueba de que las cosas pueden cambiar, su propio caso: el hecho, imposible hace apenas veinte años, de que el hijo de un negro de Kenya y de una blanca de Kansas fuera candidato de un gran partido a la presidencia del país. Pero hace unos días, cuando presentaba en el Capitolio de Washington su plan de reforma del sistema de salud, un congresista de Carolina del Sur le gritó: 

- ¡Mientes! 

Obama no mentía. Pero lo que importa es que el grito se entendió como una cruda expresión de odio racista. La columnista del New York Times Maureen Dowd señala que quedó implícita en el grito, como flotando en el aires, la palabra "boy" (muchacho). El "you lie!" del congresista sureño no significaba "usted miente, Presidente", sino "mientes, negro". En el Sur se tutea a los negros, y se les dice "muchacho". Y como es apenas obvio, la elección de un Presidente negro por asombrosa que sea no basta para borrar siglos de racismo: el pasado sigue pesando.

Sin embargo no es sólo por motivos racistas que Obama tiene tantas dificultades para hacer pasar sus proyectos de política interior, como la reforma de la salud, o el anunciado cierre de la cárcel de Guantánamo, o el rescate de la economía sumida en la depresión. Todos los presidentes norteamericanos han tenido esos problemas, y en particular los presidentes demócratas, aunque tengan mayoría en el Congreso. Y eso contrasta con la aparente facilidad con que manejan la política exterior: la retirada de las tropas de Irak o el abandono del proyecto "escudo anti-misiles" que iba a ser instalado en Europa oriental, a las puertas de Rusia, en el caso de Obama; o al contrario, en el de Bush, la invasión a Irak y el despliegue del escudo. Pero repito: esa facilidad es sólo aparente. No existe sino cuando los proyectos del presidente de turno coinciden con los intereses del proyecto profundo que viene del pasado, como ocurría con George W. Bush: un idiota, pero que iba a favor de la corriente. Así, los Estados Unidos se retiran de la guerra de Irak porque no pudieron ganarla, no porque Obama sea un pacifista: por eso siguen bombardeando Afganistán y apoyando allí, en nombre de la restauración de la democracia, a un gobierno corrupto que acaba de hacer un fraude descarado en las elecciones. Por eso mismo continúa el Southern Command ampliando su presencia militar en América Latina a través de las siete bases cedidas por el gobierno de Colombia, pese a las protestas de todos los gobiernos vecinos y en contradicción con las promesas de transparencia y diálogo hechas hace cuatro meses por el propio Obama en la Cumbre de las Américas reunida en Puerto España. Los métodos siguen siendo los mismos de siempre, y la "guerra contra el narcotráfico y el terrorismo" sigue siendo el pretexto de las intervenciones: el mismo que en los tiempos de Bush. Los Estados Unidos siguen siendo un imperio, aunque el emperador ahora sea negro.

Y también aunque sus intenciones y sus convicciones no sean imperiales. Obama sin duda era sincero cuando ofrecía un nuevo diálogo de igual a igual, no sólo en Puerto España para América Latina sino también en El Cairo para los países árabes del Oriente Medio. Diga Obama lo que diga, la inercia imperial de los Estados Unidos sigue siendo más fuerte que la voluntad de su transitorio gobernante. Así lo pudo comprobar, por ejemplo, el bienintencionado presidente Jimmy Carter cuando fue derrotado en la reelección por haber querido respetar la justicia por sobre los intereses imperiales, y en consecuencia haber "perdido" el Irán del Sha ante la revolución islámica y la Nicaragua de Somoza ante la sandinista. El emperador no maneja el imperio, sino al revés: es el imperio el que impone su peso abrumador sobre la política del emperador,dictándosela, quiera o no quiera.

Es lo que llaman el peso de la púrpura.

El peso de la púrpura es tan grande que no deja andar al idealista a Obama. Le sucede como al albatros inmenso del poema de Baudelaire semejante al poeta: un "vasto pájaro marino" al cual "sus alas de gigante le impiden caminar".

Por Antonio Caballero

Estados Unidos busca balcanización de Bolivia

19 de abril 2008. - Michel Collon, periodista e investigador belga, dictó este viernes una conferencia en el Centro de Estudios Pedro Gual, en Caracas, en torno al caso Bolivia y sus similitudes con la ex Yugoslavia.

Como se sabe, los gobiernos de cuatro provincias de Bolivia donde se concentran los recursos económicos más importantes, entre ellos el gas natural, han declarado sus intenciones de proclamarse autónomas e independientes.
Las provincias son: Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando.

Algunos las denominan "la media luna" (en alusión a la Media Luna croata, que en 1482 fue el último bastión europeo contra el avasallamiento del Imperio Otomano). Los gobernantes de esas provincias han promocionado el nacionalismo y, en algunos casos, el odio en contra de las etnias indígenas, quienes por primera vez en la historia llegan al gobierno boliviano tras la victoria de Evo Morales. Hay temor de que la situación evolucione hasta una guerra civil.

Yugoslavia, país que era habitado por serbios, croatas y musulmanes, fue víctima en los años noventa de una cruel guerra civil con la intervención de Estados Unidos y los países de la Otan. Hoy el país no existe, y en su lugar se pueden encontrar seis naciones distintas: Bosnia-Herzegovina, Croacia, Macedonia, Montenegro, Serbia, Eslovenia.

Kosovo recientemente ha declarado su independencia de Serbia, lo que la convertiría en el séptimo país si llegara a ser aceptada por la comunidad internacional, cosa que muchos países, como Venezuela, se niegan a hacer.

Collon opina que el método usado por Estados Unidos para imponerse en Yugoslavia, denominado "Balcanización" o de guerras indirectas, se está usando en otros países, como Irak (que proponen dividir en un país chiíta, uno sunita y otro kurdo). Bolivia podría ser la siguiente víctima.

Collon ha viajado quince veces a Yugoslavia, incluso durante la guerra de los Balcanes en los años noventa, y conoce gente de todas las repúblicas ex yugoslavas. Vio la evolución dramática de estas poblaciones y la destrucción de la que fueron víctimas. "Cuando pienso en el sufrimiento provocado por los imperialistas, creo que es un deber explicar lo que pasa en la ex Yugoslavia, y tenemos que tener cuidado o eso se repetirá en Bolivia y en otros países."

El peligroso referendo

Este 4 de mayo, el departamento (provincia) de Santa Cruz realizará un referendo que ha sido declarado ilegal por entes bolivianos e internacionales, entre ellos la ONU, la OEA, la Unión Europea y los países miembros del Mercosur.

Dicho referendo busca aprobar el estatuto autonómico de Santa Cruz, el cual, en la práctica, es un intento para lograr la independencia de la región. "El referendo es un peligro para la unidad del país, ya que se pretende constituir un nuevo Estado al margen de la Carta Magna, situación que generaría enfrentamiento entre los bolivianos", afirmó Edmundo Novillo, presidente de la Cámara de Diputados. Rodolfo Stavenhagen, representante de la ONU en Bolivia, manifestó el pasado 11 de abril su rechazo al referendo, calificándolo de inconstitucional y denunciando que contiene elementos racistas.

Croacia se declaró independiente a través de un referendo

Collon explicó que, si bien la guerra en Yugoslavia comenzó en 1991, desde 1979 la inteligencia alemana apoyó con armas y dinero a Franco Tudjman, líder nacionalista de derecha descrito por Collon como "el Le Pen croata", quien provocó la independencia de Croacia a través de un referendo realizado el 30 de mayo de 1990. Al ganar, Croacia se separó de Yugoslavia tal y como hoy se planea usar un referendo para separar a Santa Cruz de Bolivia.

Tudjman opinaba que era imposible que Yugoslavia siguiera unida debido a los "odios" que habían en la población. Posteriormente, Estados Unidos intervino en la guerra, siendo responsable de que se prolongara por tres años en Bosnia.

Embajador estadounidense en Bolivia trabajó en Bosnia durante guerra civil

"El nombre del último enviado especial de Washington en Yugoslavia y Kosovo fue Philip Goldberg, quien hoy está activo en Bolivia para utilizar su experiencia criminal de cómo separar, dividir y provocar una guerra civil. Lo está haciendo en para impedir la liberación del pueblo de Bolivia", explicó Collon. Goldberg trabajó entre 1994 y 1996 como jefe de la oficina del Departamento de Estado para Bosnia y asistente especial del embajador, Richard Holbrooke. Evo Morales fue juramentado como presidente en enero de 2006 y unos meses después, en septiembre, Goldberg era nombrado embajador.

¿Por qué la necesidad de controlar los Balcanes?

Collon explico que el conflicto en los Balcanos tuvo como propósito controlar los oleoductos y gasoductos. Rusia controla una buena cantidad de éstos, pero Estados Unidos también está construyendo oleoductos y gasoductos en varios puntos de Europa.
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Citando al presidente Bill Clinton, Collon explicó la inmensa necesidad de transportar y vender petróleo desde Medio Oriente y el mar Caspio hacia países europeos como Alemania y Francia, para lo cual era imprescindible controlar Yugoslavia adecuadamente.


El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional impusieron a Yugoslavia condiciones neoliberales, desmantelando el sistema bancario del país, logrando el despido de 500 mil trabajadores en un año y reclamando la supresión de 2 de cada 3 empleos. El nivel de vida descendió, hubo huelgas de obreros y entonces los políticos usaron el nacionalismo para echarle la culpa de sus problemas a las otras regiones: "es culpa de los croatas", "es culpa de los serbios", "es culpa de los kosovares".

Collon mostró que una división de Yugoslavia era ilógica, dado que en las grandes ciudades los principales grupos o etnias yugoslavas (serbios, croatas y musulmanes) estaban mezcladas entre sí. "¿Cómo es posible dividir esto sin organizar desplazamientos masivos y crueles de poblaciones? Es imposible." Aserevó que las grandes potencias, lejos de resolver el conflicto, lo instigaron.

En la ex Yugoslavia también hubo manipulación mediática, fabricación y manipulación de noticias, en particular con supuestos discursos racistas de Milosevic contra Albania, y con supuestos ataques e invasiones de Serbia hacia Croacia. Igualmente, movimientos de extrema izquierda como la UCK fueron comprados por Estados Unidos para convertirse en movimientos nacionalistas, separatistas, terroristas y mafiosos, que participan en tráfico de armas, drogas y hasta de mujeres, todo bajo la ocupación de la OTAN. En territorio estadounidense, articulistas de periódicos como The New York Times escribieron propaganda en favor de la guerra en los Balcanes, como mostró Collon en su charla.

Dos métodos de intervención que practica Estados Unidos

Collon explica que los gobiernos estadounidenses han utilizado principalmente dos métodos para intervenir en otros países.

Uno de ellos es el utilizado por el régimen de Bush, los Republicanos y los llamados "neocons": la intervención directa y la invasión. Sin embargo, Bush ha sido derrotado en sus agresiones contra Irak, Irán y Corea del norte, etc., lo que ha provocado focos de resistencia en todo el mundo.

El otro método es el indirecto o la "Balcanización", que busca provocar "guerras de baja intensidad", guerras civiles o intervenciones indirectas, método que se usó en los Balcanes y que pareciera ser el preferido por los gobernantes estadounidenses del partido Demócrata.

Este modelo fue implantado por Zbigniew Brezinski, consejero de Seguridad Nacional del ex presidente estadounidense Jimmy Carter, quien financió a Osama Bin Laden para que sus guerrillas destruyeran al gobierno progresista que en aquel entonces existía en Afganistán.

Bill Clinton también siguió el modelo de Brezinski en los Balcanes. Explica Collon que, cuando Washington comprendió que no podía ganar la guerra en Irak, un profesor importante del Council for Foreign Relations, Leslie Gelb, escribió un documento criticando duramente a Bush, donde explica que para ganar la guerra en Irak necesitan dividir al país "tal y como ellos reconocen haber dividido a Yugoslavia". Admiten que Bosnia no se dividió de forma natural, sino que fue una táctica de Washington, y que en Irak se debe seguir la misma estrategia dividiéndolo en tres regiones autónomas para las etnias sunita, chiíta y kurda.

En Congo, "el país más rico del mundo, con el pueblo más pobre" (hay yacimientos de oro, diamantes y otros minerales), también las potencias han organizado una guerra indirecta o guerra civil con el apoyo de Ruanda y Uganda, con 4 millones de víctimas directas e indirectas, tratando nuevamente de dividir el país.

Barack Obama, candidato presidencial estadounidense por el partido Demócrata, también es admirador de este modelo.
Hay proyectos para balcanizar a América Latina, Arabia Saudita y otros lugares del globo, según Collon. Debe explicarse urgentemente lo que ha ocurrido en los Balcanes. "Es el mismo método, para destruir no sólo la revolución en este país, sino para controlar el oro negro (petróleo), el oro azul (agua) y el oro verde (bosques y ambiente), que son recursos muy importantes para las potencias en el futuro".

Texto: Yvke Mundial (Luigino Bracci) Video: Centro Pedro Gual

Washington prepara base en Amazonía peruana


Lima, 19 abr (PL) Un destacado especialista en lucha antidrogas denunció hoy que Estados Unidos prepara el traslado de su base militar de Manta, Ecuador, a la ciudad amazónica peruana de Iquitos, con el pretexto de combatir el narcotráfico.

Ricardo Soberón, investigador del Transnational Institute (TNI) de Holanda, precisó tener información de que Washington pretende establecer en diciembre próximo un Centro de Coordinación Antinarcóticos en esa localidad.

Sin embargo, según el experto, el verdadero objetivo de esa instalación es acoger a la base militar de Manta, cuyo retiro reclama el gobierno de Quito.

Sin embargo, la administración peruana ha negado reiteradamente la instalación de una base de ese tipo en territorio nacional.

Soberón reveló que un almacén militar del aeropuerto de Iquitos almacena diversos materiales en reserva y anotó que el pedido del jefe del Ejército, general Edwin Donayre, de la compra de un sistema satelital, puede estar relacionado con los preparativos.

“Es que cuando los norteamericanos hablan de coordinación es que están pensando en un espacio multipropósito que podría facilitar su presencia militar y el despegue de aviones que vigilen la costa”, dijo el experto al diario limeño La Primera.

Añadió que el verdadero objetivo de Washington no es el combate al narcotráfico, sino tener una base para intervenir en Colombia y sentar su presencia militar en la Amazonía.

Destacó la ubicación estratégica de Iquitos, en el nororiente peruano y equidistante de Caracas, La Paz y Quito, las tres capitales de procesos de cambio hostilizados por Estados Unidos.

Basó sus afirmaciones en la estrategia antidrogas de Estados Unidos y documentos del Comando Sur de las fuerzas armadas de Estados Unidos, cuyo jefe, almirante James Stavridis, iniciará el lunes próximo su segunda visita a Perú desde que asumió el cargo.

Esa información señala la intención norteamericana de establecer centros de coordinación antidrogas en América del Sur, a lo que debe agregarse las estrechas relaciones entre la Armada Peruana y el Comando Sur estadounidense, señaló.

Recordó que hace unas semanas, cuando el líder nacionalista opositor Ollanta Humala denunció la presencia de tropas norteamericanas en Perú, el ministro de Defensa, Ántero Flores, lo negó, pero horas después lo admitió.

La crisis de los ‘subprime’ se extiende en EEUU


Si bien hasta ahora sólo se limitaba a las hipotecas de mayor riesgo, ya empieza a afectar a otras categorías de préstamos inmobiliarios.

El presidente de la Reserva Federal norteamericana, Ben Bernanke, afirmó la semana pasada que "el nivel elevado de falta de pago y de embargos inmobiliarios no se limita a los 'subprimes'", avizorando un primer signo del avance de la crisis.

Una segunda señal a los mercados fue emitida por la agencia Standard and Poor's, la que anunciaba el jueves que la tasa de incumplimiento de pago en los préstamos considerados 'Alt-A' -categoría situada entre la 'subprime' (arriesgada) y la 'prime' (poco arriesgada)- estaba en fuerte alza en febrero.

La base de atribución de los préstamos “Alt-A” radica en el historial de pagos. Su evaluación no debe revelar incidentes en pagos, condición no requerida para los 'subprime'.

La separación en el tiempo en el aumento de los incumplimientos de los “subprime” –registrada hace más de un año atrás- y el de los préstamos “Alt-A”, que recién ahora empieza a experimentarse, se explica, prima facie, porque estos últimos fueron emitidos masivamente hasta 2007, más tarde que los 'subprime'.

La agencia Standard and Poor's precisó que la tasa de incumplimiento en los préstamos 'Alt-A' emitidos en 2007 alcanzó el 10% en febrero, una subida del 14% respecto a enero.

La estructura de estos préstamos, que permiten a menudo fijar mensualidades bajas durante los primeros meses o años de pago, se encuentra también en la explicación del efecto retardado de la crisis en ellos en relación a los ‘subprime’.

Las bajas cuotas iniciales, sin embargo, no impidieron que el monto adeudado creciera, lo que, sumado a la tendencia a la baja de los precios inmobiliarios, provocó que cada vez más hogares ingresaron en esta situación.

"Para una familia modesta se trata de mucho dinero", dijo Mark Adelson, del gabinete Adelson and Jacob Consulting.

Y como ocurrió en el caso de los 'subprime', el deterioro del mercado de los 'Alt-A' está de rebote transmitiéndose a los mercados financieros.

El 6 de marzo la agencia Fitch ubicó 160.000 millones de dólares en títulos asociados a los préstamos 'Alt-A' bajo vigilancia negativa, lo que implica que planea degradarlos.

En caso de rebaja de la nota de estos títulos, los bancos que aún los tienen en sus portafolios estarían obligados de pasar nuevas depreciaciones de activos.

"Hay una posibilidad razonable" de que la degradación del mercado de los 'Alt-A' desencadene una nueva ola de depreciaciones", opinó Adelson.

SOLDADOS NORTEAMERICANOS DEMANDAN A SU GOBIERNO

“Veteranos de guerra estadounidenses que combatieron en Irak y en Afganistán presentaron una demanda contra el gobierno de Estados Unidos, al que acusan de retrasos en pagos de compensación por discapacidad y en tratamientos de salud mental”
BBC.com

Las contradicciones de las guerras de “invasión” son varias; una de las más saltantes, es que usualmente benefician a pocos. La historia cuenta que mientras los senadores y patricios tenían asciendas del tamaño de provincias actuales, el pueblo romano se reducía a una nación de mendigos y de chusma. A la larga el proceso trajo como consecuencia la destrucción de la ciudadanía responsable formada por ciudadanos trabajadores.

Obviamente EE. UU. no es Roma, ni el sistema económico es el mismo; y la nación norteamericana aun se levanta como la más poderosa de la Tierra; pero los saldos de la guerra contra Irak son inciertos. Cuando nos preguntamos a quién favorece esta guerra, ¿quién gana en todo este asunto? No me parece que el ciudadano promedio se esté beneficiando, ni que ahora tenga motivos para sentirse más seguro que antes. Por lo visto, tampoco los soldados, que arriesgaron su propia piel, han pasado sus facturas.

Por lo pronto, una coalición de grupos de veteranos norteamericanos fundamenta su demanda en los siguientes argumentos:

“...se está violando la Constitución y la ley federal, que ordena que se provea de al menos dos años de atención médica a los veteranos afectados.
Aseguran que a menos que se tomen medidas drásticas, el costo para la nación será incalculable, "en términos de familias rotas, una nueva generación de desempleados y veteranos sin vivienda, así como incremento en abuso de droga y alcoholismo", entre otros. “
BBC.com

Todo apunta a que habrá dos frentes en los que han de luchar estos soldados: 1.- El frente de batalla en Irak; y 2.- El frente legal en los EE. UU.

Lo paradójico que del asunto es que parece ser que el gobierno norteamericano tendría ahora también dos enemigos que vencer: 1.- A los soldados iraquíes en la lejana Mesopotamia; y 2.- A los soldados norteamericanos en las cortes norteamericanas.

Enfermos mentales de la guerra

Los soldados estadounidenses que regresan de Iraq con serios trastornos mentales son entregados por la Administración Bush a un servicio siquiátrico de muy baja categoría.

Ello luego de haber afrontado allí múltiples ataques de la resistencia, el sostenido peligro de las emboscadas, los ataques suicidas y las bombas en las carreteras, extendido hasta las misiones más rutinarias.

El periódico The Washington Post y el Journal Medical Association situaron el año pasado entre un 30 y un 35% a los soldados norteamericanos procedentes de Iraq con padecimientos mentales.

Según el Post, en ese país árabe ellos tienen más posibilidades que en Afganistán u otros lugares de ver heridos, mutilados y muertos, así como de tener pensamientos agresivos o suicidas.

Un oficial retirado del Ejército, Andrew Krepine, autor en el 2006 de un informe para el Pentágono, exhortó a no enviar más soldados a Iraq debido a la "enorme presión psicológica" que genera su situación en las tropas.

Los periódicos McClatchy, con sede en el estado de Illinois, revelaron que el gubernamental Departamento de Asuntos de Veteranos no está preparado para brindarles la atención que exige su salud mental.

Una de sus reporteras, Chris Adams, explicó que basaron tal criterio en el análisis de todas las citas médicas del 2005, en documentos oficiales y en intercambios con médicos, soldados y familiares.

La investigación subrayó que ese año unas 100 clínicas locales no brindaron asistencia psiquiátrica y actualmente "el veterano promedio con esos problemas recibe casi una tercera parte menos de visitas".

Si todo lo dicho resultó grave, aún más lo fue saber que el Gobierno de los Estados Unidos envió a Iraq y mantuvo en combate a soldados con evidentes problemas psíquicos.

El 14 de mayo del 2006 un diario del estado de Connecticut, The Hartford Courant, afirmó que, al hacerlo, los mandos militares violaron lo dispuesto por el Congreso en 1997 respecto a la evaluación mental de los desplegados en zonas de combate.

Apoyada en estadísticas del Pentágono, la publicación dijo que hasta octubre del 2005 solo uno de cada 300 efectivos movilizados hacia Iraq fue enviado a un especialista antes de iniciar su misión.

No en balde, comentó, aquel año se suicidaron allí 22 soldados estadounidenses y en el 2006 más de una de cada cuatro muertes fuera de combate recorrieron el mismo camino.

Una parte de ellos, como se denunció, fueron mantenidos en activo a pesar de mostrar claros signos de problemas mentales o de ser militares reenviados a Iraq no obstante sufrir trastornos de estrés postraumático.

Esto ayuda a explicar, como han narrado corresponsales de la prensa internacional, la locura de guerra que se ha ido extendiendo entre soldados norteamericanos desplegados allí.

De acuerdo con esas fuentes, estos últimos han llegado a disparar hasta contra animales domésticos que se les cruzan, como perros o caballos, muchas veces señalados como sospechosos de portar explosivos.

El doctor Mohamed Salaheddin dijo a la agencia Europa Press que en el hospital Yarmouk, de Bagdad, todos los días reciben a numerosas víctimas de tiroteos efectuados por enloquecidos soldados del Pentágono.

Un documento de la Marina de los Estados Unidos, difundido por The New York Times, dice que "muchos marines sufren profundas enfermedades psiquiátricas después de servir en Iraq y Afganistán".

Es cuando, junto a otros uniformados, son llevados a tratamientos médicos de tercera categoría, en medio de una avalancha de pacientes que han puesto en crisis los fondos para tales fines.

Bush los arrastró hacia el infierno de una agresión ajena a sus intereses, después vieron muertos o heridos a numerosos colegas y por último han visto crecer contra ellos el odio del pueblo iraquí.

Y al final, una gran parte de quienes pudieron regresar ni siquiera obtiene la asistencia psiquiátrica que necesita a gritos para disminuir las secuelas que los acompañarán en lo adelante. Sensible imagen de un poder que se desmorona.

935 mentiras del gobierno Bush sobre Irak

Los autores del estudio lamentan mencionan también a los medios de comunicación quienes, a pesar de algunas autocríticas, contribuyeron a “validar” las falsas declaraciones de la administración Bush.

El presidente George W. Bush y otros altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos mintieron 935 veces en un lapso de dos años para justificar la invasión de Irak, de acuerdo con un estudio del Centro para la Integridad Pública (Center for Public Integrity) y del Fondo para la Independencia en el Periodismo (Fund for Independence in Journalism), publicado este miércoles.

El fundador del Centro para la Integridad Pública, Charles Lewis, y los investigadores que lo ayudaron a escribir un libro de próxima aparición, identificaron "935 declaraciones falsas por parte de ocho altos funcionarios del Gobierno que mencionaron la posesión por parte de Irak de armas de destrucción masiva o vínculos con Al Qaeda, en al menos 532 ocasiones" antes de la invasión de Irak, en marzo de 2003, dijeron en un comunicado.

Según el texto, "un estudio completo de los archivos demuestra que las declaraciones eran parte de una campaña orquestada que galvanizó la opinión pública y llevó el país a la guerra en base a falsos pretextos".

Entre aquellos que hicieron falsas declaraciones están el propio Bush, el vicepresidente Dick Cheney, el ex secretario de Estado Colin Powell, la ex consejera de Seguridad Nacional y actual secretaria de Estado, Condoleezza Rice, el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el ex subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz, y los ex portavoces de la Casa Blanca Ari Fleisher y Scott McClellan, dice el estudio.

Al acercarse el quinto aniversario del inicio de la invasión, el centro destacó que su trabajo cuestiona "las repetidas afirmaciones de los funcionarios de la administración Bush de que ellos fueron apenas víctimas involuntarias de un mal trabajo de inteligencia".

"Este es un informe como ningún otro, que cuestiona cómo más de 900 falsas declaraciones fueron el sustento del gobierno para la guerra", expresó el director ejecutivo del Centro, Bill Buzenberg.

Mentiras sistemáticas

El Centro dijo que "Bush y siete de los más altos funcionarios de su gobierno sistemáticamente propagaron información errónea durante más de dos años a partir del 11 de septiembre de 2001".

Supuestos enlaces entre el Gobierno de Saddam Hussein y Al Qaeda, así como la existencia de armas de destrucción masiva en Irak (las cuales nunca se encontraron) habían sido utilizado para justificar la intervención estadounidense.

"Estas falsas declaraciones aumentaron dramáticamente en agosto de 2002, justo antes de la consideración en el Congreso de una resolución sobre la guerra y durante las críticas semanas de comienzos de 2003 cuando el presidente entregó su mensaje sobre el Estado de la Unión y Powell hizo su memorable presentación ante el Consejo de Seguridad de la ONU", agregó el Centro.

De hecho, el estudio destaca que los miembros de la administración Bush mintieron en más de 250 ocasiones, solamente entre los meses de atril y marzo 2003, periodo en que la invasión del 19 de marzo se hacía inminente.

Finalmente, los autores del estudio lamentan que no haya habido "encuesta en el Congreso sobre lo ocurrido en la Casa Blanca" en los meses anteriores a marzo 2003. De igual manera mencionan a los medios de comunicación quienes, a pesar de algunas autocríticas, contribuyeron a "validar" las falsas declaraciones de la administración Bush.

Telesurtv.net

Bandera gringa ondea en Colombia


El periódico "Tolima 7 Días", que pertenece a la casa del diario El Tiempo, en la edición del 14 al 17 de Diciembre de 2007, publicó una foto en la que la bandera imperial de los Estados Unidos flamea por encima de la del Tolima y de Colombia, que demuestra fehacientemente la presencia imperial de este país, y la actitud pusilánime del presidente Álvaro Uribe Vélez

Por eso cuando habla de soberanía nacional y que por eso no se puede hacer el intercambio humanitario, no puede más que generar rabia e indignación.

En otra zona de Colombia se pudieron observar a militares norteamericanos armados y uniformados en evidente acto de violación de soberanía al territorio neogranadino.

En el pié de la foto se lee: "En el corregimiento de Gaitania, en Planadas (Tolima) no hay consulado ni embajada de los Estados Unidos. Tampoco hay bases militares con mariners. Sin embargo, la bandera de este país ondea en lo más alto del parque principal de la localidad donde curiosamente nacieron las FARC hace más de 40 años. Incluso, está a una mayor altura que las banderas de Colombia y del Tolima.

La pregunta que ronda en el sur es ¿qué hace una bandera norteamericana en ese lugar?

Informe de congresistas demócratas revela gastos ''ocultos'' de la guerra en Irak

Según informó el diario New York Times, el presidente estadounidense vetó este martes un crédito adicional destinado a gastos educativos, de salud y de ayuda a la búsqueda de empleo. Sin embargo, firmó un incremento de 459 mil millones de dólares para un fondo del Pentágono contra la guerra.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, afirmó que los demócratas no aprobarán más fondos para la guerra de Irak este año, hasta que Bush comience a retirar las tropas.


El costo efectivo de la invasión de Irak será de 2,8 billones de dólares en el 2017, lo que, junto a los gastos derivados del conflicto de Afganistán, ascenderá a 3,5 billones de dólares, según un informe de congresistas demócratas presentado este martes en Washington.

El informe del Comité Económico Conjunto (JEC) reveló los gastos de las operaciones en Irak que no fueron incluidos en las estimaciones del Gobierno estadounidense, como los préstamos solicitados a otros países, los costos de tratamiento de veteranos de guerra, el alza del precio del petróleo y las inversiones que se podrían haber hecho en otras políticas de primer orden para el país.

El informe se basa en un escenario relacionado con declaraciones del secretario de Defensa, Robert Gates, quien dijo recientemente que EEUU no debe retirarse totalmente de Irak, como en Vietnam, sino mantener una presencia "duradera", como en Corea del Sur o Japón.

Por ello, el estudio contempla la retirada gradual de las tropas destacadas en Irak y Afganistán, desde las 210 mil unidades actuales hasta las 75 mil en 2013, y asume una presencia constante de las tropas entre 2013 y 2017.

El informe revela que el costo total directo de los dos conflictos asciende en la actualidad a 1,7 billones de dólares. Si se suman los intereses, el gasto total se eleva a 2,4 billones. Pero los demócratas calculan que el costo real se sitúa en 3,5 billones de dólares.

Esto implica que el gasto medio de sostener estas guerras para cada familia estadounidense de cuatro miembros es de 46 mil 400 dólares.

La Cámara Baja votará esta semana un proyecto de Ley que asigna 50 mil millones de dólares para la guerra en Irak, frente a los 196 mil millones que había pedido Bush, pero, sólo para cuatro meses, y fija el límite de la retirada de tropas para dentro de un año.

Según diversos analistas, si la iniciativa pasa, lo más probable es que Bush la vete, al igual que hizo a principios de año con otra propuesta similar.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, afirmó este martes en rueda de prensa que los demócratas no aprobarán más fondos para la guerra de Irak este año hasta que Bush no cambie su estrategia y comience a retirar las tropas "ahora".

Bush vetó fondos sociales

Según los demócratas, el dinero gastado en Afganistán, y sobre todo en Irak, podría utilizarse para financiar otras políticas de prioridad para el país, como las infraestructuras de transporte, protección de las fronteras, ayuda para la educación, protección medioambiental o el Programa de Seguro de Salud para Niños (SCHIP), recientemente vetado por Bush.

De hecho, según informa el diario The New York Times, el presidente estadounidense vetó este martes un crédito adicional destinado a gastos educativos, de salud y de ayuda a la búsqueda de empleo. El veto se dio sobre 150 mil millones de dólares, los cuales eran destinados a los departamentos de Educación, Trabajo y Salud.

Bush aseguró que contenía recursos para "demasiados" proyectos especiales, conocidos como "earmarks". Sin embargo firmó un incremento de 459 mil millones de dólares para un fondo del Pentágono contra la guerra.

El presidente anunció su decisión en camino a Indiana donde dio un discurso sobre la economía, en el cual calificó al Congreso (controlado por una mayoría demócrata) de "derrochador de gastos". El mandatario´acusó a los congresistas de actuar "como un adolescente con una nueva tarjeta de crédito".

El informe de los demócratas también analizó un escenario temporal más cercano, que comprende los costes "ocultos" de las guerras de Irak y Afganistán hasta 2008.

El monto para este periodo asciende a 1,6 billones de dólares, el doble de los 804 mil millones que el Gobierno ha solicitado para financiar ambos conflictos, según el estudio.

Los demócratas estiman que los costos reales sólo de la invasión de Irak ascienden a 1,3 billones de dólares, muy por encima de los 607 mil millones que Bush ha pedido al Congreso hasta la fecha.

Esto representa diez veces más que el costo estimado inicialmente por el Gobierno, que dijo en 2002 que la guerra de Irak costaría probablemente entre 50 mil y 60 mil millones de dólares.

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