Recesión en EEUU: Se desploma quinto banco de inversiones de EEUU

Por: Shar/VTV/Agencias



Washington, 18 de marzo de 2008 / En interrogantes se encuentra el futuro de Bear Stearns, el que fuera el quinto banco de inversiones de Wall Street y uno de los más antiguos del mundo, y cuya compra fue anunciada por JPMorgan Chase.

Los cuestionamientos surgen tras la irrisoria cifra conocida: la transacción de esta entidad costará sólo 240 millones de dólares, frente a los tres mil 500 millones que valía el viernes.

El presidente del Senado estadounidense, Max Baucus, afirmó que el Comité de Finanzas está revisando la venta de Bear Stearns a JPMorgan Chase.


"Las dramáticas y sin precedentes acciones del fin de semana por parte de la Reserva Federal y el Tesoro son sólo los primeros de numerosos pasos privados y públicos para preservar la liquidez en el mercado y para facilitar acciones racionales para fortalecer a la economía", especificó Baucus.

JPMorgan precisó que compraría Bear Stearns por dos dólares por acción, rescatando al banco de inversión del colapso en el que cayó por el peso de las fuertes apuestas sobre hipotecas.

La crisis en Stearns se desató el viernes, luego de que el banco reconociera problemas de liquidez y sus acciones se desplomaran ese mismo día en 46% en la Bolsa de Nueva York. El lunes los títulos perdieron 87%.

Otro punto en conflicto son los cambios que habrían en Bear Stearns: al culminar su operación se contempla el despido de unos catorce mil empleados.

De finalizar con éxito la compra, JPMorgan gestionará un espacio que aún permanece en construcción y que le ocasionará gastos anuales de hasta 8,34 millones de libras (10,05 millones de euros).

OEA: Independencia Vs Extorsión


Los acuerdos y resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) tienen alcance hemisférico, y es este organismo el único que agrupa a todos los países de la región. Pero cuando la situación continental se complica, la OEA se comporta de forma paquidérmica y entonces las resoluciones brillan por su ausencia, como quedó evidenciado ayer.

A casi tres semanas de que Colombia violara la soberanía ecuatoriana y escalara el conflicto entre Colombia, Ecuador y Venezuela, la OEA deliberó ayer durante todo el día con diversas sesiones, bilaterales, secretas, discusiones de pasillo y tres plenarias. Pero pasaban el tiempo y el consenso entre posiciones antagónicas no llegaba.

Los temores responden a varias causas.

1.- Estados Unidos es la única superpotencia que integra el organismo hemisférico, por lo que pretende imponer su criterio a todos los países latinoamericanos, su capacidad de intimidación es enorme y aunque actúa torpemente en los asuntos latinoamericanos, es temible cuando usa su poder contra alguno de ellos. Es por esta causa que muchos países de la región prefieren discutir sus problemas en otros foros, como el Grupo de Río.

2.- Los países de América del Sur suelen desconfiar de los Caribeños y Centroamericanos cuando se trata de votaciones dentro de la OEA. Temen de las presiones que Washington ejerce sobre ellos, por lo que prefieren los debates descarnados y decirles a los gringos todo en la cara, pero evitar las votaciones que suelen demostrar que la OEA es un apéndice de la Casa Blanca.

3.- Hasta el presente, la única ocasión que la OEA actuó con independencia, ocurrió cuando se eligió a José Miguel Insulza como secretario general de la OEA en el 2005, por primera vez desde su creación no ganaba el candidato impuesto por los gringos. Sin embargo el Departamento de Estado demostró públicamente y de forma descarada, cómo torcía el brazo de unos cuantos embajadores caribeños en un salón de la propia OEA. Pese a ese esfuerzo y después de varias votaciones que concluyeron en un empate, el puesto lo obtuvo el chileno. Pero todos corroboraron las prácticas extorsivas del los diplomáticos Norteamericanos.

Pero ayer nos estábamos "jugando a Rosalinda", todos los países estaban claros que aprobar una resolución en la que se relativizaba el principio de inviolabilidad territorial y la soberanía, era más grave que marcharse de Washington sin decisión, por lo que primó el adagio popular de "cuando vean las barbas de su vecino arder, pongan las suyas en remojo". Todos entendieron la peligrosidad de dejar abierta una posibilidad para la aplicación de la guerra preventiva de George W. Bush.

Teníamos una ventaja y supimos aprovecharla, los presidentes de la región ya se habían reunido en el encuentro del Grupo de Río, allí discutieron y acordaron un texto común con la participación y anuencia de los tres presidentes clave (Uribe, Correa y Chávez), pero este resultado no sustituye el efecto de una resolución de la OEA, aunque algunos nos ilusionábamos con la idea que habíamos alcanzado solucionar un conflicto regional sin la intervención o influencia de Washington, al que por fin logramos dejar fuera de las deliberaciones.

Pero hay otra realidad, Estados Unidos no tuvo ni voz, ni voto en el encuentro del Grupo de Río, por lo que tal como acostumbra su gobierno, lo decidido allí no les importa. No les vale como antecedente ni como nada, y peor aún, Colombia podría alegar algo similar porque pese a que Uribe estaba presente en esa cumbre, sus acciones no sufrieron una "condena" en el sentido estricto de la palabra.

Por todas estas afirmaciones, el temor de todos los latinoamericanos residía ayer en el riesgo que, ante la falta de una resolución de la OEA que reafirme que la inviolabilidad territorial, sin condiciones, salvedad o matiz alguno, Estados Unidos podría alegar que el incidente en la frontera ecuatoriana, no fue repudiado en el hemisferio, ni consensuada la condena con fuerza resolutoria, por lo tanto, queda abierta la posibilidad de actuar en "legítima defensa" y aplicar las acciones preventivas que las circunstancias requieran.

El análisis puede parecer abstracto. Pero la verdad es que lo debatido ayer en Washington tiene un impacto muy significativo para todos los países del hemisferio y ninguna nación podría sentirse segura ante la posibilidad de injerencia del gobierno de EEUU.

Si Colombia bombardeó en Ecuador a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tras sostener que el gobierno de Rafael Correa ignoraba sus pedidos de colaboración. La falta de condena de esta agresión, pondría a Estados Unidos en la posibilidad legítima de atacar en la triple frontera, si concluye que Argentina, Paraguay y Brasil no cooperan con su pedido para erradicar de allí alguna supuesta "célula terrorista", o podría atacar a Venezuela si sospecha que Hugo Chávez tiene "armas de destrucción masiva"?

No hay que olvidar que desde hace tiempo, EEUU denuncia que hay vínculos con grupos terroristas en todos los países donde los gobernantes actúan con independencia y tratan de administrar soberanamente sus riquezas energéticas y todos sus recursos naturales. Es así que han "aparecido" células de Al Qaeda en la isla de Margarita de Venezuela, en Paraguay, en Argentina, en Brasíl, en Bolivia y en Ecuador. Todas estas consideraciones nos obligan a evitar que se de por sentado un peligroso precedente que legitime acciones unilaterales que podrían desencadenar una espiral de agresiones permanentes en toda nuestra región.

Orlando E. Rausseo.

¡¡¡ Marulanda !!!

El guerrillero más antiguo del mundo no se llama realmente Manuel Marulanda Vélez sino Pedro Antonio Marín. Asumió esa identidad en memoria de un dirigente sindical comunista asesinado por la policía. Tampoco ingresó a la guerrilla como marxista convencido sino como un adolescente que sobrevivía a una masacre oficial en la que pereció buena parte de su familia; sus compañeros de entonces tampoco eran comunistas sino liberales perseguidos por el régimen conservador. Su ingreso al Partido Comunista es posterior, y allí recibió toda la educación y formación que posee. Jamás ha pisado una gran ciudad; nunca ha caminado por las calles de Bogotá y su lenguaje sencillo que puede resultar molesto a algún intelectual constituye al parecer uno de sus mayores atractivos para los combatientes de las FARC y para quienes le apoyan y colaboran.

Su imagen de campesino mestizo, curtido en mil batallas, con su ya característica toalla guerrillera al hombro ha sobrevivido a casi medio siglo de guerra, a muchos gobiernos, a innumerables generales nacionales, a múltiples asesores extranjeros y a un sinnúmero de operativos que le daban por muerto.
La posibilidad de un intercambio humanitario de los presos que gobierno y guerrilla retienen en su poder vuelve a colocar a Marulanda en los primeros planos del debate político en el país y en el mundo. No solo es el presidente Hugo Chávez quien aboga por ese intercambio y por el inicio de un proceso de paz; a él se agregan ahora los gobiernos de Francia, Brasil, Ecuador, Bolivia y los 112 países que en reciente cumbre de los No Alineados han dado su total respaldo a la iniciativa.

La incomodidad del gobierno de Uribe no puede ser más evidente. En el fondo, aunque no se trata de un intercambio de prisioneros en toda regla, el acuerdo humanitario implícitamente coloca a las FARC en la condición de fuerza combatiente diluyendo -y mucho- la imagen creada por el gobierno que pinta a esta organización guerrillera con los trazos más oscuros: terroristas, narcotraficantes, secuestradores, asesinos y un largo etcétera de adjetivos que buscan negar su condición de insurgentes, ignorando a propósito que esta guerrilla tiene estructuras militares reconocibles, un programa social y político y unas bases sociales que podrán no ser multitudinarias pero resultan suficientes para no ser ignoradas. De otra parte, la legitimidad del gobierno tampoco parece tan diáfana a juzgar por la raquítica participación de la ciudadanía en las elecciones y por la intervención probada y criminal de los paramilitares en las mismas.

Uribe está preso de una dinámica que él mismo desató. Sembró el camino de dificultades negando a la insurgencia (ELN y FARC) toda otra salida que no sea la rendición completa, algo que solo es viable cuando esas fuerzas están derrotadas o debilitadas en extremo. Y este no parece ser el caso de los alzados en armas en Colombia. No le falta razón a quienes piden no solo el intercambio humanitario sino el pronto inicio de conversaciones serias que conduzcan a la paz. Ahora las autoridades de Bogotá, desbordadas por los acontecimientos, se atrincheran en dos condiciones que de mantenerse inalterables pueden frustrar los esfuerzos de Chávez y los deseos de la inmensa mayoría ciudadana: negarse en redondo a cualquier despeje territorial para adelantar las negociaciones sobre el intercambio humanitario y exigir que quienes salgan de las cárceles no regresen a las filas guerrilleras.

En cuanto a lo primero, el rechazo oficial al "despeje" alegando que significa ceder la soberanía territorial, resulta todo un sarcasmo si se considera que la guerrilla está presente y controla amplias zonas del país, que los paramilitares hacen lo propio y que el Estado, como tal, apenas existe para millones de personas en este país. En realidad este rechazo rotundo de Uribe es tan solo una excusa para impedir que las FARC adquieran la naturaleza de "fuerza beligerante". Sería un golpe decisivo a su política de "seguridad democrática" (que excluye todo arreglo que no sea la rendición) y abriría las puertas a la negociación reconociendo tácitamente la naturaleza política de la guerrilla. Y negociar es lo que la clase dominante colombiana no desea; negociar significa aceptar reformas y para eso no ha existido nunca la menor disposición. Ni en éste ni en anteriores procesos de paz.

En cuanto a lo segundo, exigir la renuncia a las armas a los guerrilleros que se ponga en libertad, plantea nuevas dificultades y no pocas paradojas puesto que quien renuncia a su condición de insurrecto y se acoge a la ley no necesita formar parte de un contingente de intercambio y saldrá libre automáticamente. Si deja de ser guerrillero pierde su condición de intercambiable.
El proceso de intercambio humanitario está entonces cargado de incertidumbres por la variedad y oposición de los intereses en juego. No son pocas las fuerzas que conspiran contra la paz desde el mismo gobierno y desde sectores decisivos de la clase dominante del país, y por supuesto desde Washington, tan comprometido en la guerra colombiana y tan interesado en mantener su relación privilegiada y de dominio sobre Bogotá. Además, que en el proceso de una paz posible y deseada por tantos sea precisamente Hugo Chávez quien juegue un papel destacado contraviene de lleno las políticas estadounidenses que buscan aislar a Venezuela del resto del continente y de ser posible derribar su actual gobierno.

Pero también hay razones para el optimismo. En el fondo, las objeciones pueden solventarse fácilmente si existe voluntad política y disposición. Como muchos señalan - por ejemplo la misma Iglesia Católica tan poderosa e influyente en Colombia - se puede buscar una fórmula intermedia para el desarrollo de las conversaciones, realizando contactos simultáneos en el país y en el extranjero. En Colombia no sobrevendrá en cataclismo si se declara "zona especial" a algún lugar comúnmente acordado en donde ambas partes -gobierno y guerrilla- establezcan los contactos y adelanten las gestiones para el intercambio, previo retiro de cuerpos armados y bajo la supervisión y garantía de países amigos. El intercambio puede combinar soluciones que supongan tanto territorio nacional como países amigos en condiciones tales que se satisfaga a ambas partes. En este país de juristas ilustres no faltará quien con imaginación encuentre la formula legal precisa para romper el nudo gordiano y quien proponga la solución feliz para que todos ganen. Si el intercambio se asocia desde el comienzo con el proceso de paz, los obstáculos mencionados se pueden superar con relativa facilidad; sobre todo los referidos a la suerte futura de los guerrilleros que salgan de prisión.

Un conflicto que parece irresoluble podría no serlo si existe voluntad para ello. La persistencia de la lucha armada en Colombia no ocurre por maldición bíblica o en razón del espíritu especialmente belicoso de sus habitantes sino por condiciones sociales y políticas que sustentan un régimen violento de ventajas y discriminaciones aberrantes. Desde esta perspectiva es obvio que la mayor responsabilidad corresponde a la clase dominante del país, beneficiaria de tan sólido entramado de privilegios. Si esto no sucede, tendrá que ser la iniciativa de la propia ciudadanía la que imponga las soluciones, ya sea en las urnas o mediante un vigoroso movimiento de desobediencia civil.

Si en su día se hubiese realizado la moderada reforma agraria propuesta por el presidente Lleras Restrepo el latifundio improductivo habría sufrido un fuerte golpe, se habría democratizado la propiedad del suelo en un país entonces básicamente agrario, se habría ampliado y dinamizado el mercado interno, se habría influido positivamente en el caótico proceso de urbanización que el país soporta y Manuel Marulanda sería un inofensivo anciano, relatando lejanas proezas a sus nietos en las tardes brumosas de su retiro andino.

Documental sobre paramilitarismo

Parte 1


Parte 2


Ya nadie quiere al dolar




SAO PAULO AP Marzo 14, 2008

Los dueños de anticuarios de Manhattan, los vendedores de entradas al Taj Majal y los ejecutivos brasileños que viajan a la China tienen todos algo en común en estos días: no quieren dólares.

La otrora poderosa divisa estadounidense ya no domina los mercados cambiarios y pierde valor continuamente. Empresarios y particulares buscan otras divisas.

Expertos dicen que, dada la precariedad de la economía estadounidense, pasarán años antes de que el dólar recupere parte de su valor y de su prestigio.

Países que siempre usaron el dólar como punto de referencia le escapan a esa divisa ahora e incluso en Estados Unidos comienza a registrarse una aversión a esa moneda.

La boletería del Taj Mahal siempre aceptó rupias y dólares, pero desde febrero el gobierno indio vetó la divisa estadounidense y acepta solo rupias. Los comerciantes de las inmediaciones también se muestran renuentes a aceptar el dólar.

"Ya pasaron los días en que buscábamos dólares y los guardábamos para emergencias", expresó Vijay Narain, dueño de una empresa turística de Agra, la ciudad donde se encuentra el Taj Mahal. "Ahora preferimos el euro. Nos rinde mucho más".

En Bolivia hay afiches que muestran la imagen de George Washington en un billete de un dólar junto a un billete de 500 euros y se recomienda a la gente que apele a la divisa europea si recibe dinero del exterior.

"Si el dólar baja, ahorra en euros", dice un cartel cerca de una sucursal del Banco Bisa.

Brasil

En Brasil, la casa de cambios Confidence Cambio fue la primera que comenzó a ofrecer yuanes a las personas que viajan a China, así no tienen que llevar dólares. Ese servicio tuvo gran éxito ya que Brasil tiene un gran intercambio comercial con China y también hay muchos brasileños que desean ir a los Juegos Olímpicos de Beijing en agosto.

"Ahora le decimos a la gente que no consiga dólares cuando viaja al exterior. Es mejor adquirir directamente la divisa local", manifestó Fabio Agostinho, uno de los socios de la casa de cambio. "Si la gente que se va al exterior lleva dólares, sale perdiendo con el cambio. No importa si va a China, a Europa o a Argentina".

Nueva York

Billy LeRoy, dueño del negocio de antiguedades Billys Antiques & Props de Manhattan, prefiere que le paguen en euros así puede reunir una buena cantidad de esa divisa para sus viajes anuales a París en busca de mercadería.

"Muestra dólares en los mercados de Francia y te sacan corriendo", afirmó en su negocio, mientras clientes europeos compraban de todo en vista de que les resulta muy barato. "Antes se desvivían por el dólar, pero ahora no los quieren o, si los aceptan, te dan un cambio muy desventajoso".

El dólar ha perdido valor sistemáticamente desde el 2002, en que los déficits presupuestario y comercial de Estados Unidos se fueron por las nubes. Temores de una recesión y la crisis crediticia hicieron que el dólar se debilitase más todavía.

El euro frente al dólar

A mediados de marzo el euro se cotizaba a 1,56 dólares y por primera vez desde noviembre de 1995 se pagaron menos de 100 yenes japoneses por dólar.

El dólar también alcanzó su cotización más baja en diez años ante el peso chileno y registró sus niveles más bajos frente al real brasileño desde que ese país dejó flotar su divisa en 1999.

Si bien el dólar está acostumbrado a los ciclos de altas y bajas, los expertos coinciden en que en esta ocasión resulta muy difícil predecir cuándo recuperará terreno, dado que esta es la primera vez en que debe hacer frente al euro para salir de una crisis.

En el pasado, durante períodos de baja, los fondos extranjeros adquirían bonos del gobierno estadounidense y ayudaban a que el dólar se recuperase. Pero ahora el euro y otras divisas representan opciones interesantes y las tasas de interés son más altas fuera de Estados Unidos, por lo que los fondos pueden conseguir mejores dividendos en otros países.

"Estados Unidos tiene este déficit comercial, existe la posibilidad de una recesión y tienen una divisa débil. El panorama del dólar es bastante negro", expresó Gareth Sylvester, experto en divisas de la empresa británica HIFX, que realizó operaciones comerciales por valor de 40.000 millones de dólares el año pasado.

El dinero huye de Estados Unidos

Países que en el pasado eran considerados muy riesgosos para las inversiones, como Brasil, ahora lucen atractivos. Y naciones como China y Rusia, en las que abunda el dinero para invertir afuera, están apelando a otras divisas para sus reservas o colocando el dinero fuera de Estados Unidos.

Antes era importante que los países acumulasen dólares para hacer frente a períodos malos, pero han acumulado tantas reservas en la mayoría de los mercados emergentes que el balance está mucho más allá de lo que justifican las medidas preventivas, opinó Eliot Kalter, de la Universidad Tufts y quien trabajó en el Fondo Monetario Internacional.

Expertos opina que el dólar recuperará vigor, pero nadie dice cuándo.

Los factores que perjudican al dólar serán revertidos, pero eso no pasará pronto, dijo Kalter.

El problema es que la gente no quiere tener dólares ni acciones estadounidenses, dijo Sylvester. Si usted es un inversionista con un millón de dólares para invertir, va adonde le dan los mejores dividendos y lo coloca en Sudáfrica, Australia o Nueva Zelanda.

Y no son solo los grandes inversionistas lo que buscan otras opciones.
Perú

En Perú, donde se acostumbraba a ahorrar en dólares para resguardarse de la inflación, mucha gente está cerrando sus cuentas en dólares y guardando soles.

Y comercios como supermercados, cines y compañías de televisión por cable, que recibían dólares, ya no lo hacen.

Edwin Figueroa, ingeniero de sistemas de 29 años, cerró su cuenta de ahorros en dólares y abrió una en soles hace siete meses, alarmado por la debilidad de la divisa estadounidense.

"El sol está estable, mientras que el dólar tal vez esté más débil todavía dentro de un año", comentó.

http://www.eluniverso.com

Ultimas pubicaciones en Dossier: